Antonio Casado.- Socialistas, a votar

Actualizado 09/07/2015 0:03:37 CET

MADRID, 12 Jul. (OTR/PRESS) -

La cita es a partir de las nueve de la mañana del domingo que viene. Las urnas estarán abiertas hasta las ocho de la tarde en las 4.000 agrupaciones que forman el tejido organizativo del PSOE, aunque en algunos casos se puede votar hasta en el bar del pueblo. Y en torno a las diez de la noche sabremos si será Sánchez, Madina o Pérez Tapias, el llamado por la militancia a intentar la remontada de un partido al borde de la bancarrota.

Dice Pedro Sánchez que ve a los militantes y a los votantes con ganas de recuperar la fe en el PSOE. Y decía este jueves Eduardo Madina en los desayunos de Europa Press que nunca había visto tan motivados a los militantes como en tan singular ocasión: la que les ofrecen las urnas del 13 de julio para elegir sin intermediarios a su secretario general. Una impresión que no comparten los observadores ajenos al proceso y no pocos puertas adentro. El fantasma que sobrevuela la jornada de las votaciones es precisamente el del desistimiento de una franja significativa del censo.

Por la cuenta que nos trae a todos, a todos los que apostamos por las dosis de estabilidad que necesita una España más habitable, nos conviene dar por bueno el optimismo de Madina, compartido en ese punto por los otros dos aspirantes al liderazgo socialista, en orden a la supervivencia del pilar izquierdo de nuestro sistema de representación política. Si se equivocan, si nos equivocamos, estaríamos abocados a un tiempo de incierto desenlace ante la galopada de fuerzas políticas que tienden a reprobar las bases del consenso que ha generado el más largo periodo de paz y progreso en nuestros últimos doscientos años de historia.

Esa es la clave de la consulta a la militancia socialista para elegir al sucesor de Rubalcaba. Alguien que, al menos, tenga su mismo grado de compromiso en relación con las vigas maestras del llamado consenso del 78, sin perjuicio de una eventual revisión del mismo. No creo que haya razones para temer el advenimiento de un equipo dirigente dispuesto a poner del revés al PSOE.

En el desayuno de Europa Press Madina se ratificó, por ejemplo, en la innegociable exigencia de legalidad respecto al órdago soberanista del nacionalismo catalán, en línea con las tesis de Pedro Sánchez y, lo que es más relevante, con las del presidente del Gobierno de la Nación, aunque sólo en parte con las de Perez Tapias, que sigue hablando del "Estado plurinacional".

Apostemos, pues, por una participación generosa de los militantes en la consulta directa y secreta del domingo para evitar que el nuevo líder nazca con un cierto déficit de legitimidad, más allá de que una mayor o menor abstención favorezca a tal o cual candidato. Una abstención alta puede favorecer a uno de ellos, pero sólo a muy corto plazo, el suficiente para proclamarse ganador. Pero a medio y largo plazo se convertiría en un naufrago más del hundimiento de un partido histórico cuyos militantes no quisieron rescatar. Sería lamentable.

OTR Press

Luis Del Val

Masturbarse en catalán

por Luis Del Val

Antonio Pérez Henares

Cuando el Cid era republicano

por Antonio Pérez Henares

Fermín Bocos

La debilidad de Sánchez

por Fermín Bocos