Actualizado 08/05/2007 02:00 CET

Antonio Jiménez.- La oficina

MADRID, 8 May. (OTR/PRESS) -

La Oficina Económica de la Moncloa fue inaugurada por el profesor José Barea en la primera legislatura de Aznar, después de que éste, nada más aterrizar en la presidencia del Gobierno, le encargara al reputado profesor el cometido de vigilar el cumplimiento de los Presupuestos Generales del Estado y denunciar sus posibles desviaciones. Barea se convirtió inmediatamente en el "Pepito Grillo" de la ortodoxia presupuestaria, enemigo de los "comandos del gasto", y presto para avisar sobre los excesos y alegrías que pudieran cometerse con las cuentas públicas con fines electoralistas. La economía del Estado bien entendida por saneada, al menos así la defendía el profesor Barea hasta que dimitió, no es compatible con el populismo irresponsable y partidista.

De aquella "oficina monclovita" puesta en marcha por Aznar a la actual de Zapatero no quedan elementos en común salvo el nombre. Teniendo en cuenta la aversión de Zapatero por los números y su escaso bagaje económico a tenor de cómo Jordi Sevilla le tranquilizó en un acto de campaña, con Jesús Caldera asintiendo, de que "eso de la economía se aprende en dos tardes", la virtualidad de su "oficina" estaba clara: con Miguel Sebastián al frente del invento, Zapatero se garantizaba una doctrina básica e imprescindible para no meter la pata en público cada vez que la economía fuera el referente de sus mensajes. Y así debería haber sido hasta que los hechos tozudos han demostrado que el presidente no estaba tan interesado en disponer de un gabinete de asesoramiento personal, a dos metros de su despacho, sino de un activo "broker económico" para impulsar operaciones financieras de conveniencia e influir en su desenlace, entre otros, el de echar a los "amigos" de Aznar de los consejos de administración de algunas de las empresas privatizadas durante su mandato.

En este sentido, Manuel Conthe, ex presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, CNMV, ha confirmado lo que se intuía y sospechaba sobre el papel del actual candidato socialista al Ayuntamiento de Madrid y ex director de la Oficina Económica de Moncloa en el asalto al BBVA por la constructora Sacyr para desbancar de la presidencia a Francisco González. Fue Miguel Sebastián quien elaboró en la citada oficina y entregó a su amigo de Intermoney y vicepresidente de la CNMV, Carlos Arenillas, el "dossier" contra Francisco González por la venta de FG Valores -sociedad que perteneció al presidente del BBVA- a Merryl Lynch en 1996 para desacreditarle y apartarle de la presidencia del banco. El fracasado asalto al BBVA desde los predios económicos "monclovitas", regentados entonces por Sebastián y ahora por David Taguas, fue el primero de una serie de hechos controvertidos que culminan por ahora con el apoyo a la frustrada OPA de Gas Natural sobre Endesa, enmendado después con el explícito y descarado favor para que la italiana Enel y Acciona se hagan con la eléctrica española.

Conthe ha dado pruebas de la influencia y presiones de la oficina de Zapatero en la CNMV y por tanto de la dudosa independencia del organismo encargado de supervisar y regular el mercado como para que Zapatero, Sebastián, Taguas y Solbes se expliquen en el Parlamento. Las denuncias del ex presidente de la CNMV cuestionan e inciden negativamente en la imagen de España en el extranjero y abundan en la necesidad de que Arenillas dimita como vicepresidente de un organismo que necesita recuperar la credibilidad y la confianza perdidas.

Antonio Jiménez.

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