Antonio Pérez Henares.- Empacho podemita.

Actualizado 06/12/2014 7:45:35 CET

MADRID, 18 Nov. (OTR/PRESS) -

Ponga usted la televisión a la hora que quiera y en el canal que caiga y en casi todas y aún puede que en todas, estará Podemos. Es posible incluso que en una misma y única encarnación, la de Pablo Iglesias, aunque puede que en ciertos casos, a las menos afectas a su "régimen", el comisariado de Agitprop del "komintern" haya enviado a alguno de sus triunviros, Monedero o Errejón. Los dos procónsules, vamos. En sesiones de mañana, tarde y noche, por tierra mar y aire, Podemos no solo está en la sopa, sino en el entremés, el pescado, la carne, el postre, el café... y la copa, claro, también en la copa y el cancionero de exaltación de la amistad. Su omnipresencia, hasta su eclesiástico y divino don de la ubicuidad, bien pudieran remedar aquel viejo dicho sobre un ministro de exteriores alemán que parecía estar en todas parte: Hans-Dietrich Genscher. Lo contaba como chiste el recordado Paco Fernández Ordóñez: "Chocaron dos aviones en el aire... ¡en los dos iba Genscher!". Pues esto en la tele española pasa con los "podemitas" todos los días diez veces.

No es queja. ¡Qué va!. Al contrario. En realidad me parece que todo ello responde a la mas maquiavélica estrategia pero no de ese clan de Políticas -la más clamorosa expresión de casta, por parte de los beneficiarios de la patente, de la endogamia universitaria retroalimentada y feudalmente enquistada como la peor de las lacras de nuestra enseñanza superior- sino de sus más sibilinos y peligrosos enemigos. El empacho, la indigestión de Podemos puede ser de las que produzcan a la larga el peor de los retortijones de estomago, de ponerse a morir vamos. Porque además es de miel y los ardores de ese atracón son de los peores que pueden darse. Porque se están atiborrando y el unte, pegajoso además donde los haya, nos empieza a salir ya a todos por las orejas y amenaza provocarnos la peor de las indigestiones. Que es la de parecer que se tiene una hoguera con brasas al rojo en las tripas.

Por eso lejos de criticar tal inundación me parece que lo más acertado es que la riada alcance su elevación máxima, que las aguas alcance su punto más alto y desborden todos los cauces y que llegados. A lo mejor, incluso, ya pasado este tiempo de púlpito y propaganda, el personal comienza a preguntar que más allá de la denuncia compartida y de cabreo globalizado y de que se verbalicen como la herramienta mejor para dar "la patada en el culo a todos", habrá que indagar un mínimo en quienes son y que pretenden. En qué van a hacer, vamos. Porque en algún momento los españoles empezarán a preguntar que es lo que va a hacer ese sanedrín de la Facultad de Políticas si alcanza algún poder. Qué va a hacer además con las cosas de comer. Con el empleo, con las pensiones, con la sanidad, con la educación, y con España, que esa es otra, que si están con los separatistas vascos, con los que celebran embriagadores congresos y gozosas reuniones en las herriko tabernas y con el derecho de sección catalana, que eso es lo que significa que solo los catalanes puedan votar la independencia de España.

A día de hoy, sin embargo, resulta gracioso, que vistos sus antecedentes, que los tienen, sus contactos, sus referentes internacionales, Iran, Venezuela, Cuba y Bolivia, y sus particular pertenencia a cierta casta, que la tienen pues sus máximos iconos estuvieron a sueldo y disfrutando de los máximos privilegios del régimen y por bien pudiera aplicársele a ellos su definición de casta chavista, estén pretendiendo presentarse como unos chicos más bien trasversales, moderaditos, cada vez más, y casi hasta un poco de derechas. Aunque luego por la noche cuando ya se creen amparados por las sombras, se entreguen a sus cantos, gritos y puños y se hagan flanquear por condenados por apología del terrorismo. A dos años lo estuvo el presunto rapero que les acompañaba en la ultima farra, ese video que ocultan, y para el no se pide que ingrese en la cárcel. Que digo yo que no es mejor que Matas ese pájaro.

Sobre todo ello reflexionaran algún día las gentes. Tardarán aún en hacerlo pero acabara por pasar. Ahora no. Ahora están en pleno éxtasis de incienso y disfrutando y de la más entregada adhesión de quienes ayer loaban a la ceja y hoy se han pasado en tropel a la coleta y hasta se la dejan como el Bosé para parecerse al Mesías. Ahora estamos inmersos en el diluvio, donde la corrupción no escampa ni por asomo, y en plena crecida de las aguas. Tanto es así que hasta en donde no tienen ni cabeza y apenas pies siquiera, les dan diputados a espuertas. Por ejemplo en la última encuesta de Castilla-La Mancha. Nada menos que tres y un 12,5 % de los votos. Sin candidato ni nada. Aunque quizás ese sea el truco. Que no se sepa quien es su cartel y su cara. Porque a lo peor cuando la gente lo vea empieza a pensarse las cosas y a quien va a votar aunque tenga muchas ganas de darle una patada en el culo a todos no sea que a la corta por darle la acabe recibiendo de rebote él mismo en salva sea la parte.

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