Publicado 31/08/2026 08:00

Fernando Jáuregui- Esto, con Abel Caballero, no pasaba

MADRID 31 Ago. (OTR/PRESS) -

Cuando Abel Caballero, luminoso alcalde de Vigo y socialista no sé si muy del 'sanchismo', presidía la Federación de Municipios y Provincias, esto, lo de la FEMP actual, no pasaba: la Federación era algo tranquilo, más bien dedicado a la pelea interna que a la acción exterior. Hoy, con la 'popular' alcaldesa de Jerez de la Frontera, María José García Pelayo, al frente, la FEMP se ha convertido en una extraordinaria fuerza que el próximo miércoles, víspera de una intervención presuntamente 'estelar' de Pedro Sánchez en el Parlamento, va a movilizar a España entera. En apoyo, dice la convocatoria a los municipios, de Ceuta. Claro está, los eslóganes oficiales no dicen que va a ser una inmensa protesta contra el Gobierno del PSOE, quizá la más numerosa que se haya producido jamás.

Desde luego, aquellos de Caballero, quizá el alcalde más longevo de una ciudad importante junto con el de Málaga, eran otros tiempos, aunque solamente hayan pasado tres años. O sea, lo que va de esta Legislatura, la más volcánica que recuerda el cronista. Claro que el cronista tampoco recuerda un mes de agosto como este que se nos marcha: lo de Ceuta ha acaparado todas las atenciones y, así, no hemos tenido tiempo ni espacio para deglutir otras desgracias, como los incendios múltiples, la explosión del precio de los combustibles (y de la luz, y de ciertos productos de la cesta de la compra), la proliferación de mafias narcotraficantes en el sur o la nueva ampliación de Gibraltar sobre territorio teóricamente español. Son cosas del desgobierno: que se acumula todo y solo hay lugar para mirar al dedo que señala a la luna, mientras la luna va y se eclipsa.

Ignoro, desde luego, en qué pararán este miércoles las más de doscientas manifestaciones en capitales de provincia, ciudades importantes y pueblos de toda España en 'apoyo a Ceuta'. Sé que el PSOE anda muy mosqueado y ha pedido a sus representantes municipales que se abstengan de ir a las convocatorias, con lo que van a dejar la calle en manos de una oposición que no quiere apadrinar directamente la llamada, pero que obviamente está detrás de ella. Así que los socialistas se limitan a denunciar la 'manipulación partidista' de la FEMP por la señora García Pelayo, que se ha convertido en una de las figuras más descollantes del PP, y a reclamar que la Federación está para otras cosas, y no para proclamar apoyos o rechazos. O sea, no para lanzar gritos contra el Gobierno en las calles.

Es el caso que, casualidad o más bien no, las manifestaciones -a ver qué número de participantes nos ofrecen las distintas fuentes-se producirán precisamente la víspera de la muy tardía comparecencia de Pedro Sánchez ante el Congreso para hablar de una crisis, la de Ceuta, que, lejos de remitir como él pensaba, se encona, devastando la acción e inacción del Ejecutivo. Así que yo diría que, una vez que Feijoo ha lanzado su pirotecnia desde Cotobade, iniciando formalmente la temporada del asalto a La Moncloa, Sánchez encara una semana decisiva: ¿anunciará algo además de una importante, pero insuficiente siempre, ayuda económica a Ceuta?¿Tal vez medidas para frenar el alza de la gasolina, de la luz? ¿Algún parche regeneracionista?¿Hay conejos en la gastada chistera?

Algo tendrá que hacer, digo yo, para frenar titulares fortísimos aparecidos, sin ir más lejos, ayer en algún importante periódico de Madrid: "la parálisis de Sánchez hunde a España en una crisis de Estado". De acuerdo, un titular muy opinativo, pero no me negará usted que no se comenta algo de esto en las cenas veraniegas, en los mentideros, en las oficinas.

Este lunes, el hombre silente de La Moncloa y La Mareta nos ofrecerá, quizá, un aperitivo de lo que piensa hacer, si es que piensa hacer algo, en su primera comparecencia mediática en un mes. Pero ya digo: la semana se presenta crucial para su presente político (creo que futuro ya no tiene mucho, lamento decirlo) y la FEMP, quién lo hubiera dicho en los tiempos del pacífico Abel Caballero, dedicado a sus luces en la ciudad, va a ser un instrumento más, y creo que bastante importante, para un desgaste ya imparable.

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