Francisco Muro de Iscar.- Ébola, la hipocresía de Occidente.

Actualizado 02/07/2015 7:28:59 CET

MADRID, 20 Oct. (OTR/PRESS) -

Con el dinero que están invirtiendo España, Europa, Estados Unidos y otros países para frenar posibles o reales contagios del ébola, se habría evitado para siempre que este virus fuera una amenaza mortal para millones de ciudadanos de África y del resto del mundo. La cadena de fallos que ha hecho posible esta epidemia empieza por la OMS, no por los Gobiernos de España o de Estados Unidos -que también-. Los primeros casos surgieron en enero y en marzo, la Organización Mundial de la Salud ya decretó la existencia de la epidemia. Pero no hizo nada para afrontarla. La burocracia impidió incluso, que llegara una primera ayuda de 400.000 euros para empezar a luchar contra la amenaza. La carrera contra reloj se inició tarde y ese error ha costado ya más de 10.000 contagios, más de 4.400 muertes, posiblemente nada comparado con lo que está por venir. Se calcula que puede haber 10.000 nuevos infectados ¡por semana!, con una mortalidad del 70 por ciento. Meses perdidos, miles de vidas perdidas. Y seguimos sin hacer lo imprescindible. ¿Habrá responsabilidades políticas y profesionales?

No es sólo la OMS. Los ministros de Sanidad europeos se han reunido recientemente, cuando la epidemia nos ha tocado -y entonces, sólo entonces, nos hemos empezado a preocupar, tal vez por razones electorales- y no han sido capaces de acordar una estrategia común. Obama -también en Estados Unidos ha habido fallos gravísimos- ha conversado con los líderes de Italia, Francia, Alemania y Gran Bretaña, excluyendo a España. Los grandes laboratorios no tendrán lista una vacuna hasta 2016, porque el tema no les preocupaba... hasta que nos empezó a afectar a los occidentales. A fin de cuentas era un problema "residual" en África, el culo del mundo. Lo mismo que sucede con la inmigración, Europa prefiere poner vallas que buscar soluciones donde tiene que ponerlas. Las vallas y las fronteras nunca frenan a los desesperados, a los que tienen hambre y sed física y de Justicia.

Este problema y otros muchos sólo empezarán a solucionarse cuando se combata la injusticia donde se produce. Es en África donde hay que frenar el ébola, llevando médicos, dotando sus hospitales con los medios indispensables, ofreciéndoles las vacunas y los tratamientos que pueden curar de raíz el mal. Lo han conseguido en Nigeria o Senegal y se podría en el resto. La solución está en África, no en Europa. Los dirigentes europeos deberían pensar que si no se frena allí, el virus llegará masivamente a Europa. No se pueden poner puertas al campo. Aunque sea por propio interés, deberían reaccionar. De África nos hemos llevado las materias primas, hemos expoliado sus riquezas, no hemos creado sistemas educativos serios ni ayudado a que tengan empresas que den trabajo a sus ciudadanos. Hemos impulsado y hemos sido aliados de sus dictadores. Solo los misioneros y algunas ONGs han sido realmente solidarios. En lugar de protegernos estúpidamente, deberíamos estar allí, con ellos, afrontando el problema donde realmente está.

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