José Cavero.- Los 420 euros de subsidio, ampliados a enero.

Actualizado 04/09/2009 14:00:08 CET

MADRID, 4 Sep. (OTR/PRESS) -

De nuevo, el Gobierno se ha visto forzado, por sindicatos, partidos y medios informativos, a ceder y hacer retroceder hasta el primero de enero las ayudas de 420 euros que percibirán los parados sin otros subsidios. En realidad, la peripecia de los 420 euros empieza a ser interminable: daba comienzo en la frustrada mesa del diálogo social que interrumpía sus trabajos al finalizar el mes de julio, y tenía continuación en el Consejo de Ministros de mediados de agosto, cuando el Gobierno asumía a su cargo y como decreto ese avance social. Pero los términos del decreto resultaron insuficientes para casi todos y frustraron muchas expectativas.

En el último momento, muchos parados descubrieron que se veían excluidos por las fechas de su llegada a las filas del paro. Y empezaron las presiones para que el Gobierno rectificara. Finalmente, lo ha hecho y amplía a 255.000 parados más las ayudas de esos cuatrocientos veinte euros. Todo ello da la sensación, que aprovecha el PP para sus críticas, para observar que el PSOE gobernante tiene ideas pero las puede modificar a poco que presionen las restantes fuerzas, sobre todo si se trata de la izquierda parlamentaria de ERC, IU e ICV. Como en la cuestión de la financiación autonómica, y posiblemente como en la materia de los impuestos a revisar y elevar.

Hay iniciativas, pero el resultado final lo determinan "los otros", probablemente por causa de la soledad parlamentaria que tiene el PSOE en la presente legislatura, sin socios permanentes. Pero cada vez más se comprueba la disposición socialista a pactar con los partidos de la izquierda, posiblemente tras comprobar que poco tenía que hacer a la hora de recabar apoyos en los nacionalismos de CiU y PNV. Por esas pautas es probable que lleguen también los presupuestos, en los que vienen trabajando el equipo de Elena Salgado, y que finalmente deberán ser pactados en el Parlamento para su aprobación. Pero tal y como están produciéndose los acontecimientos, en las tres cuestiones mencionadas -financiación autonómica a gusto de ERC e ICV, los 420 euros para parados de larga duración y los futuros impuestos- lo más probable es que terminen pactándose con Esquerra, Iniciativa, Izquierda Unida, BNG y tal vez alguna otra fuerza. ¿Volverá en PNV al redil, estarán los canarios de CC, se sumara Na-Bai?

Ya se sabe que, ante una negociación presupuestaria, los grupos mercadean y "venden" sus apoyos, y que esas aspiraciones pueden llegar a ser insoportables. El caso de ERC con la financiación autonómica catalana resultó un buen ejemplo sobre lo insaciables que resultan sus reclamaciones.

En cuanto al PP, a su condición de oposición a todo lo que propugna al PSOE gobernante -contra cualquier elevación de impuestos, con actitud crítica hacia los 420 euros, pero sin oponerse a que se amplía el período de vigencia-, añade su otro estribillo, iniciado este agosto, y con dos mensajes insistentes: el PP parece haber llegado a la conclusión de que le viene bien explicar su condición de partido víctima: se declaran perseguidos por policías, fiscales, medios informativos, y sobre todo, por los jueces. En dos materias distintas: de un lado, en las presuntas escuchas y filtraciones, y de otro lado, en las detenciones de responsables del PP alcanzados por escándalos. Gurtel y el velódromo de Palma son los dos ejemplos que laceran y fustigan al PP desde hace meses, y parecen temer que seguirá el goteo de informaciones no gratas...