José Cavero.- Zapatero ya no está solo

Actualizado 17/10/2010 14:00:27 CET

MADRID, 17 Oct. (OTR/PRESS) -

No hay duda de que la situación política, cuando ya muchos daban por concluida la legislatura y, por supuesto, el mandato de Zapatero, ha dado un vuelco, por virtud del acuerdo alcanzado con el PNV que permitirá llegar al final de la legislatura, en principio, sin mayores dificultades, o tal vez, con dificultades de otra índole. Porque a nadie se le escapa la complicación que aporta el hecho de que el acuerdo del Gobierno se haya producido con el PNV, mientras en Euskadi, el Partido Socialista gobierna gracias a la colaboración del PP, y con el PNV en los bancos de la Oposición. No es de extrañar que algunos viejos esquemas hayan crujido, o puedan crujir en adelante...

Suele decirse que, en política, lo importante, es tomar la iniciativa, y en este sentido, no hay duda de que PSOE y PNV, en esta ocasión, han tomado la iniciativa y han dejado a muchos otros partidos y grupos atónitos y sin capacidad de aún de reaccionar. Los titulares de los periódicos de este sábado son bastante demostrativos del cambio mayúsculo que se ha dado, desde la búsqueda de acuerdos puntuales, o lo que ha venido llamándose la geometría variable -pactar hoy con CiU, mañana con el PNV, otro día con IU, con CC, con el BNG...- , hasta este acuerdo estable del que dispondrá el PSOE en adelante, con beneficios para ambas partes: propios y del PNV-Euskadi.

De momento, todos los diarios coinciden en destacar la trascendencia del acuerdo: Zapatero salva la legislatura a cambio de fortalecer el PNV, Gobierno y nacionalistas firman el pacto de estabilidad, Urkullu rentabiliza el acuerdo en Euskadi frente a Patxi López -explica El País. El Mundo es, si cabe, más rotundo: Zapatero compra al PNV 18 meses de poder debilitando más a España. Abre la puerta a que en el País Vasco gestiona el régimen económico de la Seguridad Social y pueda asumir la política penitenciaria. Los técnicos de las Haciendas forales participarán en las reuniones del Ecofin, formando parte de la delegación española. El PSOE apoya la denominación bilingüe de Araba y sólo en vasco las de Bizcaia y Gipúzkoa, tras votar en contra hace tres meses. Zapatero -titula ABC- rebautiza las provincias vascas por un año más en el poder. El PSPOE compra el apoyo del PNV al presupuesto a cambio de que ahora se llamen Araba, Guipúzcoa y Bizkai. Patxi López, al margen, fue telefoneado por el presidente para ponerle al corriente de las novedades. Dice La Vanguardia. El PNV se cobra caro su apoyo a Zapatero hasta 2012. El Gobierno cederá País Vasco 20 competencias a cambio de la estabilidad para toda la legislatura. Los peneuvistas se garantizan la interlocución para desarrollar el Estatuto al margen del lendakari. Titula La Gaceta: Zapatero liquida la denominación en español de Vizcaya, Guipúzcoa y Alava. Se ceden 20 competencias más. El pacto culmina la ruptura de la caja única de la Seguridad Social. En Público: Zapatero ya no está solo. El gobierno se garantiza la estabilidad hasta 2012. La Razón: La valoración de Patxi López cae dos puestos por el pacto de Zapatero y PNV y Urkullu se consolida. El ejecutivo entrega veinte transferencias a los nacionalistas para salvar la legislatura y negociará el traspaso de las pensiones, lo que rompería la caja única...

Como puede apreciarse, predomina la idea de "entrega" de los localistas de Zapatero al PNV de Urkullu, por más que, en la mayor parte de los casos, no se trate de otra cosa que de hacer efectivo un Estatuto, el de Guernica, que se elaboró hace treinta años y muchas de cuyas cláusulas nunca hubo voluntad para aplicar. Ahora ha llegado esa hora, y el Estatuto de Gernica llega de la mano de Urkullu, olvidados los proyectos de su antecesor en la presidencia del PNV Ibarretxe y jefe del Gobierno vasco. ¿Quién gana, quién pierde? Es evidente que Zapatero gana el tiempo que necesita para impulsar la economía y comprobar la eficacia de sus reformas, mientras Urkullu, por quien no se apostaba demasiado a comienzos de su mandato, se ha reforzado sustancialmente. Eso sí, posiblemente en detrimento de Patxi López y de su entendimiento con Basagoiti y el PP. Pero a cualquiera le parecía que ese entendimiento vasco era una singularidad de muy difícil mantenimiento, frente a un partido, el PNV, que sigue siéndole hegemónico en Euskadi.

Tendremos consecuencias para largo tiempo.

OTR Press

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