Escaño Cero.- "¿Qué cambios?"

Actualizado 04/06/2015 12:00:04 CET

MADRID, 4 Jun. (OTR/PRESS) -

Mariano Rajoy ha dicho que "habrá cambios" antes del verano. Eso sí, el presidente, que es muy suyo, no ha tenido a bien explicar si es que piensa remodelar el Gobierno y de paso su partido.

En realidad puede que Rajoy aún le esté dando vueltas a hacer cambios porque no es lo que le pide el cuerpo, recordemos que el día después del batacazo electoral mantuvo que no pensaba mover nada.

Sin embargo las circunstancias mandan y muy a su pesar el presidente se ve abocado a hacer algo, es decir a cambiar algo. La cuestión es hasta donde va alcanzar ese "algo".

Para empezar el PP tiene un problema gravísimo de corrupción y no hay día en que algunos de sus dirigentes y altos cargos no sean señalados. Los últimos en ser imputados han sido Lucía Figar y Victoria, dos pesos pesados del gobierno autónomo de Madrid, amen de otro consejero de Murcia. De manera que si el Presidente de verdad quiere salvar los muebles va a tener que hacer una "limpia" de tal calado que supondría renovar las "caras" de su partido de arriba abajo.

En realidad la mayor parte de la cúpula del PP está abrasada y si Rajoy quiere que resulte creíble que ha tomado nota del descontento de los ciudadanos, debería de empezar por poner personas nuevas al frente de su partido, personas que puedan tener credibilidad o al menos a los que se pueda conceder el beneficio de la duda. Ojo, y no estoy diciendo que los nuevos tengan que tener veinte años. La honradez no tiene que ver con la edad.

En cuanto a su Gobierno pasa otro tanto de lo mismo, necesita una renovación para dar impulso a lo que queda de legislatura.

Ese comprensible que Mariano Rajoy no quiera abandonar el "barco" en medio de la tempestad y que por tanto haya decidido, si es que finalmente le dejan, ser el candidato del PP en las próximas elecciones. En el PP muchos creen que la renovación también debería de pasar por Rajoy pero otros creen que no pueden desmantelar el partido y quedarse además sin el que en los últimos años, para bien o para mal, es su único referente.

Quienes conocen a Mariano Rajoy aseguran que es un hombre templado al que no le gustan los sobresaltos y mucho menos los cambios, pero me parece a mi que si quiere que su partido sobreviva no tiene otra opción que cambiar de dirección porque de lo contrario llegara lastrado a las elecciones.

Será justo o injusto meterlos a todos en el mismo saco, pero lo cierto es que los actuales dirigentes carecen de credibilidad.

De manera que Rajoy puede cometer un error si decide seguir adelante con las mismas caras. Para que el PP vuelva a resultar creíble tienen que dar marcha atrás los que hasta ahora han sido sus caras visibles.

Lo que resulta insoportable para los ciudadanos es ver que día tras día muchas de las "caras" conocidas, es decir de los dirigentes del PP, terminan ante algún juez imputados por corrupción. De manera que o Rajoy hace de tripas corazón y se desprende todos los que hasta ahora han sido los rostros visibles del PP o sencillamente el cambio lo harán los ciudadanos en las urnas.

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