Actualizado 24/02/2007 01:00 CET

Antonio Pérez Henares.- El vino derrotó a la "monja seca"

MADRID, 24 Feb. (OTR/PRESS) -

Como sólo bebe tres copitas al mes y tendrá agotado el cupo de febrero, cuando le dijeron que dejara en paz al personal que con el viñedo había topado en tierra de Sancho, no le dio al frasco para sobrellevar el disgusto. Que era para darle, porque la monja seca que tenemos de ministra y miembra más que del PSOE del Ejercito de Salvación ha sido derrotada de manera estrepitosa por el vino y por el sentido común. No crean que ha sido una victoria fácil. En los últimos tiempos generalmente ganan los prohibidores de guardia y el disparate.

Pero era mucho el envite. Las organizaciones agrarias (Asaja y Coag, la mayoritarias) y la pequeña UPA, cuyo anterior presidente fue nada menos que Moraleda, el portavoz gubernamental ahora, no se han dejado desunir ni dividir. Barato estuvo en sus trece y en su cintura y la ministra en su suicida tozudez. Porque había , mas o menos, el compromiso de Zapatero con los dirigentes regionales, en especial con el manchego Barreda, el más afectado, de que sin consenso nada y que la solución era sacar al vino de la ley a debate y meter los asuntos sobre su publicidad y protección al menor en la suya propia, la Ley del Vino y de la Viña de 2003. Pero la Salgado que ni eso, que nones, que a lo suyo, que el vino dentro y revuelto con todos los alcoholes. Y cabezona. Y a ver si dividía. Y sólo consiguió unirles más. Y se levantaron y se fueron.

Los móviles echaron humo. Barreda y Barato, PSOE el uno y el otro que estuvo a punto de ser su contrincante en estas elecciones por el PP, tienen en común varias cosas: sensatez y ser de Ciudad Real de toda la vida. Zapatero estaba en Ibiza con la ministra de Agricultura, la prudente Espinosa que ha apoyado al campo sin dar mucho cante . En la pitiusa trasmitió el mensaje : "Presidente. Nos la lía parda. Las autonómicas y municipales al lado. No hay una sola que no tenga viñas y algunas es casi lo único que tienen. Barato saca los tractores y se tiene que montar en uno hasta tu Moraleda. A mi el bar debajo de casa me tiene avisado que no me sirve ni una "taziña". O sea..."

O sea fue que la Salgado se enteró por la tarde de que le habían volado la ley . Porque se la volaron y le informaron luego. Y Barato y Barreda quedaron para echarse vaso a su salud este fin de semana en "El Bastón". Pero "ella" dimitir, no. Eso jamás. Ella ha de proseguir con su misión en la vida: amargarla a los demás. Pero menos mal, ahora tenemos vino.

Antonio Pérez Henares.