Pedro Calvo Hernando.- Que sea más que el suspiro de una noche de lucidez.

Actualizado 30/01/2013 13:00:53 CET

MADRID, 30 Ene. (OTR/PRESS) -

No sé si será que el Gobierno y su partido se sienten demasiado tocados por el paro y la corrupción, a lo mejor menos por el despilfarro porque no hay mucho de dónde, pero en los últimos días se les ve como un poco más transigentes con temas en los que hasta ahora eran paradigma de la intransigencia. Seis millones de parados, 26 por ciento de paro, 55 por ciento de paro juvenil, la amenaza de que Luis Bárcenas y el caso Gürtel les caigan sobre la cabeza como una bomba fétida e incendiaria a la vez, son algunos de los más importantes asuntos que posiblemente estén minando la artificial fortaleza que exhibían y en la que seguramente seguirán cuando se les pase el espanto si es que el tremendo acoso de las últimas fechas cede lo suficiente. Ahora resulta que les parece como si tuvieran razón los que vienen gritando en contra de tanto recorte y a favor de medidas que estimulen la economía y el empleo. Hasta parecen dispuestos a dialogar con el PSOE sobre sus interesantes propuestas y con las demás fuerzas extra populares. Hasta parece que no repiten mucho el eslogan de la herencia recibida y demás sandeces. Pues que bien.

Incluso estamos viendo como Mariano Rajoy y sus muchachos se alejan de Angela Merkel y sus prédicas permanentes filorrecortistas y despreciadoras de la estimulación de la economía y de la creación de empleo. Acabáramos, señores míos, pero con un ruego en voz muy alta: que eso no se quede en el suspiro de una noche de lucidez y mañana vuelvan a las andadas con renovados ímpetus. Ahora va a resultar, y uno se alegraría mucho, de que los populares y su jefe ven en el francés Hollande la percha a la que agarrarse tras comprobar fehacientemente que la de Merkel era totalmente inservible. Si las cosas discurrieran por esos caminos, no tendríamos más remedio que felicitarnos y alegrarnos, que a mí no me dolerían prendas, como nunca me han dolido. Aunque el terrorífico paro y su inenarrable corrupción les apriete la garganta, alguien tendría que aflojarles un poco la soga para que no fenezcan, si de verdad estuvieran dispuestos a salir de esta.

OTR Press

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