Publicado 15/05/2022 08:01

Victoria Lafora.- No nos cuiden tanto

MADRID, 15 May. (OTR/PRESS) -

La última propuesta de la responsable de Igualdad, Irene Montero, consiste en convertir las reglas dolorosas en motivo de baja laboral con cargo a los presupuestos del Estado. Queda por ver si el otro sector del Gobierno, el socialista, lo apoya. Pero, de momento y para marcar agenda a las puertas de las elecciones andaluzas, la Ministra de Podemos lo ha hecho público junto con la reforma del aborto.

El debate no está, cómo dice la oposición de derechas, en si es o no una cortina de humo. La cuestión es si, al ya precario mercado laboral femenino, con una tasa de paro del 15,4% tres puntos por encima de la masculina, la medida no va a plantear más obstáculos a la contratación.

Por que los datos son demoledores: somos el tercer país con más paro femenino, por detrás de Colombia y Grecia. Sin embargo, las Universidades tienen más alumnas que estudiantes varones...

La regla o menstruación, como todo el mundo sabe, es una función fisiológica de descamación del endometrio por deprivación hormonal. Al margen de su descripción clínica, el sangrado permite la fertilidad en las mujeres, puede ser más o menos dolorosa y, hasta ahora, susceptible de baja laboral por un médico de la Seguridad Social. Luego el derecho ya existe, al igual que ante una afección de próstata masculina, un cólico del riñón, o cualquier dolor invalidante. No nos protejan más, ni nos cuiden, por favor, que bastante difícil lo tenemos ya para acceder al mercado laboral.

No hagan de "los bajos" y sus problemas otro motivo para elegir a un hombre para el puesto de trabajo; y eso que siempre sale más barato contratar a una mujer.

El ministerio de Igualdad no parece mostrar, sin embargo, la misma preocupación por el dato sangrante de que las familias monoparentales sostenidas por mujeres tienen un riesgo de pobreza que duplica al de las familias con un hombre al frente. Seguramente estas madres en soledad saben lo imprescindible que es tener un puesto de trabajo para no sobrepasar el umbral de la pobreza.

Pero la peor lacra, contra la que debería luchar sin denuedo Irene Montero, es la violencia machista y el asesinato de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas. Al margen del comunicado ritual, con idéntico texto y mismas condolencias, firmado por la ministra y la Secretaria de Estado, Victoria Rosell, facilitando el número de teléfono que no deja rastro en el móvil, hay otras medidas, a lo mejor más efectivas que se pueden tomar.

Por ejemplo, ampliar las partidas presupuestarias para crear más centros de acogida donde la víctima y sus hijos puedan refugiarse para no tener que seguir conviviendo con su presunto asesino. Es muy fácil instar a denunciar a personas que no tienen capacidad para dejar su casa.

Que el Gobierno y la ministra Montero, como responsable de Igualdad, protejan de verdad a las mujeres cuya vida corre peligro. Y a las demás déjenos valernos solas que ya acudiremos al médico si lo necesitamos. Gracias.

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