SARAH SILBIGER, DAILY FREE PRESS, BOSTON UNIVERSIT
Por Jorge Majfud (OTR/PRESS)
Resumen de una entrevista más extensa de Jorge Majfud a Noam Chomsky.
JM: Hablemos un poco de la importancia que tuvo de la Guerra civil española en su pensamiento y en su activismo.
NC: Sí, tuvo muchísima importancia... De hecho, escribí mi primer artículo sobe la Guerra Civil Española.
JM: Por entonces usted tenía once años.
N. CH: Así es. En realidad no fue sobre los anarquistas sino sobre la caída de Barcelona y la expansión del fascismo en Europa, algo que realmente daba miedo. Pero un par de años más tarde comencé a interesarme en el movimiento anarquista. En Nueva York yo tenía parientes.
JM: Tenía algunos tíos allá, ¿no? Entonces viajaba desde Filadelfia a Nueva York de vez en cuando.
NC: Sí, tenía unos tíos allá y solía quedarme con ellos a veces. Por aquella época, por el área de la Union Square hacia la Cuarta avenida
JM: La Cuarta Avenida y Broadway...
NC: Por esa área había muchos inmigrantes españoles que habían huido de Franco. También pasaba tiempo con la gente de Freie Arbeiter Stimme (La voz de los trabajadores libres), donde también se juntaban los anarquistas británicos. Entonces yo pasaba muchísimo tiempo en las librerías con los inmigrantes, hablaba con ellos y me llevaba material de allí. Todo eso fue para mí como una escuela, sobre todo cuando escribí sobre la Guerra Civil española y sobre otros temas muchos años después. En mis artículos usé muchos de los documentos que descubrí allí, cuando era todavía un niño, la mayoría de todo eso no había sido publicado todavía. Mucho ha sido publicado hoy en día, pero no lo era por esa época. Por otra parte, fue de aquella prensa de izquierda de la época que aprendí acerca del apoyo de la administración del presidente Franklin Roosevelt al dictador Franco, todo lo cual fue más tarde sabido por muchos.
JM: Empresas estadunidenses como ALCOA, GM, and Texaco, jugaron un papel importante en la derrota de la Segunda República, un excepcional experimento democrático después de siglos. Muchas grades compañías internacionales colaboraron con los nazis y con Franco mismo.
NC: Pero querían hacer creer que no tenían nada que ver ni estaban informadas. Por entonces hubo un informe en la prensa de izquierda, allá por los años treinta, sobre Texaco, compañía que estaba dirigida por un nazi llamado Torkild Rieber. Este empresario derivó barcos de petróleo de la Segunda República, con la cual tenía contratos, a la falange de Franco. Eso fue informado por la prensa de izquierda aquí, pero el Departamento de Estado negó saber cualquier cosa sobre el hecho, hasta que terminó admitiéndolo solo años después y ahora podemos leerlo en los libros de historia, de forma que así se suprime el hecho de que este país lo toleró. Por otro lado, la misma administración condenaba estrepitosamente a algunas compañías mexicanas por enviar unas pocas armas a la República española. Claro que no podían ver los barcos petroleros enviados desde aquí, y si te fijas en lo que pasaba antes, verás que el petróleo era, por entonces, uno de los recursos energéticos que Franco no podía recibir ni de los alemanes ni de los italianos, lo cual es por demás significativo.
JM: Suena muy familiar en América Latina
NC: Bastante. En los noventa, durante la administración Clinton y durante el régimen terrorista en Haití, la CIA había informado al Congreso de Estados Unidos que se había dispuesto un embargo de petróleo para el régimen haitiano, lo cual fue simplemente mentira. Yo estaba ahí. Cualquiera podía ver desde allí las terminales petroleras que estaban siendo construidas mientras los barcos ingresaban a puerto. Luego resultó que el mismo presidente Clinton había autorizado a la compañía Texaco (la misma compañía de la que hablábamos recién) para enviar petróleo de manera ilegal a la junta militar, en un momento que se suponía que se estaban oponiendo a los militares y promoviendo la democracia. La misma compañía, la misma historia.
JM: ¿Crees que la experiencia histórica de los anarquistas españoles, de no haber sido destruida por Franco, pudo transformarse por ejemplo en una tercera opción al estalinismo y al capitalismo occidental? ¿Cómo pudieron evitar la derrota?
NC: A ver... Los comunistas fueron uno de los principales responsables de la destrucción de los anarquistas españoles. No solo en Cataluña, sino en otras partes: los ejércitos comunistas destruyeron muchas organizaciones colectivas.
JM: ¿Cómo pudieron los anarquistas y la Republica evitar la derrota?
N: CH: Es una pregunta interesante. Hubo una propuesta de un profesor italiano, Camilo Bernari, un anarquista italiano que se encontraba en España por esa época, la cual, creo, no es para nada absurda. Él se oponía a una participación con el gobierno, estaba en contra de la formación de un ejército, un gran ejército para luchar contra Franco. Él pensaba que se debía reestablecer el recurso de la guerrilla, la cual tenía una importante tradición en España.
JM: Sobre todo al principio del siglo XIX, durante la ocupación francesa*
NC: Cuando la ocupación de Napoleón Bonaparte, sí. Según Bernari, lo mismo debió hacer para resistir la invasión franquista; se debió recurrir a una guerra de guerrillas además de la guerra política. Por esa época hubo una rebelión en Marruecos, liderada por Abd el-Krim (alguien que influenció en las tácticas de Ho Chi Minh y Ernesto Che Guevara), Entonces Bernari propuso que los anarquistas debían vincularse con los rebeldes marroquíes para destronar al gobierno, promover una reforma agraria, atraer a la base del ejército moro de Marruecos y de esa forma tratar de combatir al ejército franquista a través de una guerra política en el norte de África y de la acción guerrillera en España. Esta opción pudo ser la única efectiva para detener el fascismo.
JM: Hubo otros casos exitosos de resistencia a través de la táctica guerrillera en el mundo.
NC: Hubo casos como, por ejemplo, el de Estados Unidos. Los revolucionarios americanos tenían un ejército, el de George Washington, pero Washington perdió todas las batallas. No podían ganarle a un ejército superior como el británico. La guerra, la Revolución americana se ganó básicamente gracias a las guerrillas. Tú sabes, ese tipo de gente que ahora llamamos "terroristas".
JM: Una de sus últimas teorías fue la del Ensamble sintáctico. Una paradoja, si me permites, consiste en que esta particularidad humana ha hecho posible que la gente comparta conocimiento, ficción y emociones, pero por otro lado también ha hecho posible que la mentira, el engaño y la negación de la propia realidad alcanzasen altos niveles de sofisticación y destrucción. ¿Es ésta, la habilidad intelectual más importante de la especie humana, un peligro a su propia supervivencia como especie?
NC: La inteligencia humana tiene muchas facetas. Nuestras capacidades lingüísticas son, sin duda, prominentes entre todas las demás. Se podría decir, lamentablemente, y sin ningún lugar a dudas, que los humanos hemos creado circunstancias que están amenazando nuestra propia existencia bajo cualquier forma de organización posible, y ya están destruyendo a otras especies a un ritmo nunca visto en los últimos 65 millones de años, que fue cuando ocurrió la Gran Extinción. Las dos mayores amenazas a una sobrevivencia decente son, actualmente, las armas atómicas y la catástrofe ambiental, dos amenazas que continúan creciendo.
JM: Aparte de lingüística, usted dio clases de humanidades en el MIT. ¿Es la ideología de los negocios o de los-beneficios-primero la que ha erosionando una educación más global y critica?
NC: La imposición del modelo de los negocios sobre la educación es sin duda una amenaza. De la misma forma lo es el radical desfinanciamiento de todo lo demás, la privatización y otras prácticas propias del asalto neoliberal sobre la población global, especialmente, en la última generación.
Jorge Majfud, Escritor uruguayo estadounidense, autor de 'Crisis y otros libros'