El primer Mac cumple 33 años: así han cambiado los ordenadores de sobremesa de Apple

Actualizado 24/01/2017 12:00:02 CET

   MADRID, 24 Ene. (EDIZIONES/Portaltic) -

   Parece mentira que ya hayan pasado 33 años desde que la gran compañía de la manzana mordida, Apple, sacara a la venta el primero de sus ordenadores de sobremesa con la nomenclatura 'Mac': el Macintosh 128K. Un ordenador que hoy en día deja obsoleto hasta el peor teléfono móvil, pero que marcó un antes y un después en la industria tecnológica.

   Desde aquel ordenador, no han sido pocos los aparatos que la empresa ha puesto a la venta, unos con más éxito que otros. Los sucesores de ese primer Mac, el PowerPC, el caro Macintosh IIx y los diferentes modelos de iMac que hoy en día llenan las tiendas de Apple han sufrido en sus propias carnes la evolución de la tecnología y de la informática. De una manera u otra, los de Cupertino son un referente mundial actual gracias a todos y cada uno de ellos.

   Para conmemorar el aniversario de ese primer Mac hay que remontarse a los orígenes e ir poco a poco desgranando el paso del tiempo durante las últimas décadas. Esta es la historia de los ordenadores de sobremesa de Apple: ¡felicidades, Macintosh!

   MACINTOSH 128K, UNA GRAN MÁQUINA PARA LA ÉPOCA

   Steve Wozniak y Steve Jobs, los creadores de la compañía en aquel garaje de Silicon Valley llevaban ya unos años dándole vueltas al tema de diseñar y fabricar su propio ordenador. Apple I, Apple II y Apple III nacieron entre 1976 y 1980 y gracias a ellos los de Cupertino empezaron a despegar y a asentar las bases del imperio.

   Mientras tanto, en la década de los 70 un diseñador de interfaces llamado Jef Raskin se planteaba hacer realidad una idea que tenía en la cabeza: crear un ordenador que pudiera llegar a todo el mundo, de bajo coste y fácil de utilizar. Jobs terminó por encargarse del tema, junto a Raskin, tras ser relevado del puesto de jefe de proyecto del Apple Lisa: este es el origen del primer Macintosh.

   El Macintosh empezó a desarrollarse en 1979 y tras dos años trabajando codo con codo, en 1982 Raskin abandonó el proyecto por diferencias con el creador de Apple. Finalmente, en octubre de 1983 se anunció el Macintosh 128K, que salió a la venta el 24 de enero de 1984.

   Se trataba del primer ordenador 'todo en uno' que creaba Apple, algo que aún hoy en día sigue siendo su sello de identidad con estas máquinas. Con unas especificaciones técnicas muy buenas para la época (CPU Motorola 68000, 128 KB de memoria RAM, pantalla de 512x342 píxeles) y con un sistema operativo, Mac OS, que prometía una manera sencilla de funcionar con el ordenador, el Macintosh 128K supuso un punto de inflexión dentro de la historia de la compañía, sí, pero también de la historia de la tecnología.

   LOS SUCESORES DEL MACINTOSH Y POWERPC

En 1985, Steve Jobs salía de Apple para fundar NeXT Inc después de que la junta directiva le retirara de las funciones que llevaba a cabo por problemas con el CEO de aquel momento, John Sculley. Durante algunos años, a pesar de que algunos de sus productos funcionaran bien, como el Macintosh Plus de 1986 o el Macintosh II de 1987, Apple se encontró con que tenía competidores fuertes que le pisaban los talones y que incluso le quitaban mucho terreno, como fue Windows 3.0 en 1990.

   ¿A qué se debía esto? A que el nuevo jefe de la sección de desarrollo, Jean Louis Gassée, quería tener un margen de beneficios muy alto, lo cual se tradujo en ordenadores que salían a la venta a precios muy elevados y que no incluían ni pantalla ni teclado.

   El Macintosh SE de 1987, el Macintosh IIx de 1988, el Macintosh IIcx de 1989, el Macintosh IIci de 1989 (primer ordenador de 32 bits de la gama “Mac”) o el Macintosh IIfx de 1990 fueron los aparatos que salieron a la luz en los cinco años posteriores al adiós de Jobs. Todos tenían prestaciones buenas, con procesadores Motorola cada vez mejores, más memoria RAM y mejoras en hardware de todo tipo, pero sus grandes precios no llamaban la atención de tanta gente como deberían.

   Con la llegada de Windows 3.0, Apple tuvo que bajar el coste con el que salían a la ventas los ordenadores y sacó a la venta tres ordenadores ‘low cost’: el Macintosh Classic, el Macintosh LC y el Macintosh IIsi. Las tres máquinas incrementaron las ventas al ser buenos ordenadores y más baratos, algo que ayudó a que la compañía se mantuviera en la lucha por el poder con Microsoft.

   En 1991 llegó el turno de una mejora de esa gama con el Macintosh Classic II y el Macintosh LC II, a los que se unieron los Macintosh Quadra 700 y 900, todos ellos con procesadores 68K de Motorola, más rápidos y más potentes. La gama Quadra, además, incorporó el procesador más potente de Motorola hasta la fecha, con una arquitectura CISC que Apple dejó de lado tres años más tarde.

   En 1994 llega otro punto de inflexión para la historia de Apple: sus ordenadores pasan a tener una arquitectura RISC PowerPC, desarrollada por la propia compañía en alianza con IBM y Motorola. De esto nacen los primeros Power Macintosh, más conocidos como PowerPCs por el nombre de sus procesadores, los cuales llegaron a vender un millón de copias en los primeros nueves meses de vida.

   LOS AÑOS DE CATÁSTROFE PARA APPLE

   El cambio de arquitectura le fue bien a Apple en un primer momento, pero la compañía fue perdiendo cuota de mercado porque su tecnología era mucho más cara que los chips de Intel que incorporaban los ordenadores de la competencia. Además, los componentes de los ordenadores eran cada vez más baratos, con lo que el público masivo se decantaba más por ellos que por la exclusividad (bastante más cara) que proporcionaban los Macintosh a pesar de ser dispositivos muy buenos.

   En ese momento, Apple tenía varias gamas distintas de ordenadores a la venta (Classic, Lc, Quadra, Performa, Centris) pero estaba cayendo en un bucle sin fin: los nuevos modelos se parecían demasiado a los anteriores, solo que con un ligero cambio en el nombre y con cierta mejora en componentes. Además, las gamas tampoco se diferenciaban mucho entre sí, por lo que era un caos de cara a los usuarios.

La mala situación económica de la compañía, sobre todo tras la llegada de Windows 95 al mercado, se tradujo en un movimiento a la desesperada que acabó por salirle muy bien: Steve Jobs regresaba a Cupertino en 1997.

   Jobs hizo un cambio en el nombre del sistema operativo y empezó a coger las riendas del cotarro. En 1998, tan solo un año después de su llegada, Apple volvía a despuntar con el iMac original.

   IMAC, DESDE 1998 HASTA AHORA

   El iMac de 1998 seguía los pasos del Macintosh 128K: un ordenador “todo en uno” dentro de una caja plástica, solo que en este caso contaba ya con puertos USB y con una ranura para leer CDs. El resultado de esta salida al mercado se tradujo en 800.000 ordenadores vendidos en menos de medio año y unos ingresos para la empresa bastante llamativos.

   La transición de la nomenclatura Macintosh a Mac se dio con ese ordenador y, desde entonces, todos los ordenadores de sobremesa de la compañía, tanto los “todo en uno” como el Mac Pro o el Mac Mini, han seguido con esas raíces.

   No son precisamente pocos los modelos de iMac que han ido saliendo a lo largo de estos últimos 19 años. Cada año han traído consigo mejoras que han seguido manteniéndolos como un auténtico referente en lo que a tecnología se refiere. Los iMac han vivido el cambio de Mac OS a Mac OS X, la eliminación del PowerPC como el procesador de la compañía para dar paso al X86 o el cambio de nombre del sistema operativo a MacOS.

   Con el Macintosh 128K empezó todo y 33 años más tarde aún está Apple en el punto de mira de la industria y de los consumidores. Sin ese primer “todo en uno” que crearon Jobs y Raskin posiblemente nada sería igual hoy en día y por eso nunca está de más celebrar estos aniversarios.