Actualizado 18/03/2016 17:42 CET

SCAMP, un robot que vuela, trepa y salta como si fuera un auténtico insecto

   MADRID, 18 Mar. (EDIZIONES/Portaltic) -

   Investigadores de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) han creado SCAMP, un robot que es capaz de realizar movimientos como si se tratara de un insecto procedente de la naturaleza. En concreto, la máquina es capaz de volar, trepar, saltar y caminar de forma bastante agil.

   Los científicos encargados del desarrollo pertenecen al Laboratorio de Manipulación Biomimética de la universidad citada, y son los mismos que están tras unos pequeños robots que se dieron a conocer hace poco gracias a su capacidad para funcionar como hormigas y mover hasta dos toneladas de peso de un coche.

   SCAMP, “Plataforma de escalado y maniobrabilidad aérea de Stanford” según sus siglas en inglés, está inspirado, al igual que los robots-hormigas, en un animal, concretamente en un insecto volador. Lo que los investigadores han hecho ha sido adaptar los movimientos característicos de este ser vivo a un robot no demasiado grande, dotándole de capacidad para volar, escalar una pared o saltar de un punto a otro si es necesario.

   Gracias al sistema de inteligencia artificial del que dispone, el robot es perfectamente capaz de detectar cuándo está volando y cuándo se está acercando a una pared, momento en el que cambia de “modo” y se adapta para trepar por ella o mantenerse pegado a ella. Además, dado que llevan varios años perfeccionando robots con estas características, con sus vivencias anteriores han podido hacer que el software entienda cuándo hay un problema a la hora de escalar y pueda reponerse por sí mismo, al igual que corregir el vuelo cuando sea necesario. Esta información se puede leer en el informe publicado por la revista IEEE.

Previa YoutubeCargando el vídeo....

Para leer más

   Lo más interesante de este pequeño aparato es que es capaz de realizar transiciones entre la pared y el vuelo u otro tipo de superficies de forma muy sencilla. Esto se es posible porque las patas del “insecto” incorporan adhesivos y espigas que lo sujetan a la superficie sin necesidad de que los rotores estén en funcionamiento. Además, también incluye un mecanismo de flexión que permite que se impulse hacia arriba, lo cual le da la virtud de escalar en la vertical.

   SCAMP puede volar porque posee cuatro rotores que sirven para alzar el vuelo, pero la batería a la hora de mantenerse en el aire, unido a la propia física del vuelo, está limitada a unos pocos minutos. Lo idea es combinar su uso en el aire con el movimiento pegado en la superficie, ya sea trepando o caminando.

   A pesar de ello, el robot puede operar durante horas, lo que le convierte en un aliado bastante llamativo a la hora de recolectar datos o de inspeccionar zonas con un mal acceso, como aquellas tras algún tipo de catástrofe natural. Este es el objetivo principal de la Universidad de Stanford.