MADRID 28 Ene. (Alex Ferrero, director de Stuff) -
El lanzamiento del iPad ha expuesto vivamente dos de los problemas del periodismo tecnológico: los fanboys -¿en qué otro sector se han visto quedadas para seguir una rueda de prensa?- y el escepticismo pesimista crónico que afecta sobre todo a los plumillas españoles: todo es caro, todo es una porquería, todo es un complot malvado de las megacorporaciones para sacarnos los cuartos. Mala actitud para aquellos a los que se les presupone una pasión por el progreso y los gadgets nuevos.
Viene esto a que muchos se están cebando ya con las carencias de la tableta sagrada: conectividad, precio, falta de flash, de cámara, etc. Y yo añado un par más: tendré que probar en persona el "chip propio" de Apple a ver cómo rinde ese Ghz solitario; y me sorprende que quieran potenciar tanto la lectura digital en el iPad cuando una pantalla LED se hace cansina y el mérito de los otros lectores de e-books no está en el interfaz -ahí el de Apple les gana de calle- sino en la tinta electrónica y su comodidad para los ojos.
Todo cierto, pues. Ni revolución ni sorpresa: es un iPod Touch gigante. Y he ahí el mérito. Recuerdo vivamente los ataques que sufrió el iPhone. La gente se cachondeaba de la pantalla táctil. Un detalle chorra, un gimmick, como dirían Charlie Brooker o Tom Dunmore. Todos sabemos el resultado 30 meses después. Apple obligó a los fabricantes de todo el mundo a meter la tecnología táctil hasta en las lavadoras y a las operadoras a revitalizar los planes de datos para móviles. Y espero que algo así vuelva a ocurrir.
Contrariamente a lo que dicen los detractores Apple no vende por el diseño, sino porque sus productos funcionan espectacularmente bien y porque en esos países raros donde la gente no piratea absolutamente todo, iTunes y la AppStore son ejemplos de dominio, eficacia y comodidad. Con 140.000 aplicaciones ya listas para el iPad y las nuevas con que nos sorprenderán y un par de retoques al hardware, es muy posible que para la tercera generación de iPad, la gente se pregunte cómo vivía antes sin la tableta al lado del sofá. Y el resto jurará que la copia de la competencia es mucho mejor.
Alex Ferrero es experto en tecnología y director de la revista especializada en 'gadgets' Stuff.