África se desconecta de Internet entre impuestos a las redes sociales, tasas a 'bloggers' y bloqueos

África se desconecta de Internet
EUROPA PRESS
Publicado 13/08/2018 9:29:33CET

   MADRID, 13 Ago. (EDIZIONES/Portaltic) -

   África tiene el índice de penetración a Internet más bajo del mundo. Menos del 25 por ciento de su población está 'online' y los esfuerzos de determinadas organizaciones por revertir esta gran brecha digital chocan con las políticas de muchos gobiernos africanos, que van desde poner impuestos al uso de las redes sociales, cobrar un canon por escribir en blogs o, directamente, bloquear la conexión a la Red para silenciar a los grupos opositores.

   El caso más reciente es el de Uganda. El pasado mes de julio entró en vigor una ley por la que se impone un impuesto diario de 200 chelines (cerca de cinco céntimos de euro) a aquellas personas que utilicen las redes sociales. Esta norma afecta a plataformas como Facebook, WhatsApp, Viber o Skype, entre otras.

   El presidente ugandés, Yoweri Museveni, ha sido uno de los impulsores de esta medida argumentando que las redes sociales incitan a la gente a "chismorrear". El mandatario defiende que el uso de los medios sociales es "un artículo de lujo" y que, a diferencia de otros proyectos 'online' enfocados a educación o investigación, "debe ser gravado". El Gobierno espera recaudar 284.000 millones de chelines (cerca de 64,3 millones de euros) con esta medida.

   Museveni, uno de los mandatarios de África que más tiempo lleva en el cargo, obtuvo un nuevo mandato de cinco años en 2016, en unas elecciones que la oposición consideró fraudulentas -algo que él niega-. La oposición denuncia que el gobierno bloqueó el acceso a las redes sociales durante días para silenciarles, detener la organización de protestas y desalentar la votación.

FACEBOOK PARALIZA SUS INVERSIONES EN UGANDA

   Mark Zuckerberg lleva trabajando desde 2013 en 'Internet.org', un proyecto con el que Facebook pretende llevar una conexión más básica de Internet a países subdesarrollados, poniendo especial foco en África. A través de esta organización, alerta de que dos tercios del mundo todavía no están conectados.

   "Un Internet verdaderamente 'inclusivo' debe estar disponible, ser asequible para todo el mundo y que pueda ser utilizado para promover resultados positivos desde el punto de vista social y económico", se podía leer en el Informe sobre el 'Estado de la Conectividad' de 2016, presentado por Facebook el año pasado.

   Esta nueva ley aprobada por el Gobierno de Uganda pone freno a uno de los proyectos más ambiciosos de la multinacional estadounidense en África. Facebook ha anunciado esta misma semana que suspende un plan para instalar 770 kilómetros de cable de fibra en el norte del país -una red que pretendía llevar Internet a cerca de tres millones de personas- hasta que el Gobierno decida eliminar este impuesto.

930 DÓLARES AL AÑO POR TENER UN BLOG EN TANZANIA

   Otro caso llamativo es el de Tanzania, que cobra 930 dólares a los 'bloggers' por una licencia anual para compartir contenidos en la Red. En mayo de 2018 entró en vigor esta nueva regulación que exige a los 'bloggers' rellenar un formulario que debe ser aprobado por el Gobierno, que además cobrará una tarifa antes de que el internauta pueda comenzar a publicar cualquier artículo.

   Las autoridades se reservan el derecho de revocar un permiso si el sitio web publica contenidos que el Gobierno considera que "causan molestia, incitan a cometer delitos o ponen en peligro la seguridad nacional". Los funcionarios también pueden obligar a los dueños del blog a eliminar contenidos en un plazo de 12 horas si no quieren enfrentarse a multas de hasta 5 millones de chelines (2.210 dólares) o un año de prisión.

   La tarifa anual de 930 dólares resulta exorbitante para un 'blogger' independiente en un país donde los ingresos medios de los ciudadanos no superan los 900 dólares al año. Los activistas han denunciado que la mayoría de los blogueros del país son simples ciudadanos de a pie y que no tienen empresas registradas, lo que hace muy difícil que puedan cumplir con todos los requisitos del proceso de registro.

   Asimismo, el presidente tanzano, John Magufuli, ha pedido a las autoridades que emprendan acciones legales contra cualquiera que esté "abusando" de su libertad de expresión colgando informaciones engañosas sobre el Gobierno en las redes sociales. El mandatario ha sido acusado de estar acabando con la democracia mediante sus políticas de represión, que minan la libertad de expresión.

EGIPTO VIGILA A LOS USUARIOS CON MÁS DE 5.000 SEGUIDORES

   El bloqueo de Internet por parte de los Gobiernos es otra de las causas de la gran brecha digital que padece África. El Parlamento de Egipto ha aprobado recientemente una estricta ley para regular las redes sociales, que se ha entendido como un intento del presidente, Abdelfatá al Sisi (reelegido el pasado mes de abril con el 97 por ciento de los votos), para frenar a la disidencia.

   Esta nueva norma -que aún debe ser refrendada por el presidente- establece que los usuarios con más de 5.000 seguidores en las redes sociales sean puestos bajo supervisión del Consejo Supremo para la Regulación de los Medios del país, que estaría autorizado para suspender o bloquear cualquier cuenta personal que publique o difunda mensajes de violencia, odio o 'fake news'.

   Algunos grupos por Derechos Humanos ven en esta ley un "intento agresivo" de restringir las redes sociales, que actúan como "uno de los pocos medios de expresión libres en Egipto". "Esta norma legalizaría la censura masiva y aceleraría el asalto a la libertad de expresión en el país", denunció Najia Bounaim, de Amnistía Internacional, en declaraciones al diario estadunidense 'Wall Street Journal'.

VIOLACIONES DE DERECHOS DIGITALES

   Estos son algunos ejemplos de las violaciones de los derechos digitales que se están produciendo en África en el último año. Otros países como Etiopía, Chad, Camerún, República Democrática del Congo, Kenia o Argelia han cerrado Internet o bloqueado aplicaciones como WhatsApp, Facebook o Twitter de manera frecuente durante protestas antigubernamentales o elecciones cruciales para el país.

   La paradoja es que muchos de estos mismos gobiernos africanos, al tiempo que limitan la presencia de la oposición en la Red o cobran por el uso de las aplicaciones, aprovechan el aumento del acceso a los teléfonos inteligentes y la leve mejora de los ecosistemas tecnológicos para reforzar su presencia en las redes sociales.

   Así, según datos de Twiplomacy (que asesora a los estados sobre estrategia digital), el 83 por ciento de todos los gobiernos africanos tienen una cuenta en Facebook y algunos mandatarios, como es el caso del presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta o el de Ruanda, Paul Kagame, suman millones de seguidores en Twitter.