Actualizado 12/05/2016 10:31:34 +00:00 CET

Advierten que la tecnología 5G llevará a instalar un mayor número de antenas

   MADRID, 12 May. (EDIZIONES/Portaltic) -

   Expertos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han advertido de que la implantación de la tecnología 5G hará inevitable la instalación de un mayor número de antenas (conocidas con el nombre de estaciones base), lo que creen que puede abrir el debate sobre sus efectos en la población.

   Los expertos, pertenecientes al grupo de investigación Wireless Networks Research Group (WINE), ante la proximidad del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, aconsejan a los gobiernos europeos una regulación que se adapte a la tecnología actual y a las necesidades futuras de los usuarios.

   "La evolución de la tecnología de las comunicaciones móviles da respuestas técnicas a las perspectivas de crecimiento futuro del tráfico de datos. Y una de las soluciones inevitables será la densificación de la red de acceso, con el despliegue de muchas más antenas", ha afirmado el investigador del WINE, Ferran Adelantado.

   "Pero estas antenas", ha aclarado, "no serán como las que conocemos hoy en día, sino que serán 'small cells', mucho más pequeñas y discretas, que transmiten mucha menos potencia y que están mucho más cerca del usuario al encontrarse a una altura más baja", ha añadido.

   El pequeño tamaño de estas antenas, no preocupa tanto como el hecho de que "deberán transmitir energía", y, si bien los investigadores del WINE han preferido no definirse en el debate de tipo médico, porque alegan que no es su ámbito de conocimiento, entienden que el debate sobre los posibles efectos en la salud debería plantearse de nuevo. También se pide que los países realicen mejoras en la regulación

REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA

   Actualmente, se opera con 4G (LTE), un sistema heredero del 2G (GSM) y el 3G (UMTS), con una capacidad de transmisión de datos de unos 100 megabits por segundo, que en pocos años será insuficiente.

   La tecnología 5G, la quinta generación de redes móviles, empezará sus pruebas en 2018, y se entiende que será una revolución porque, como han explicado, cambiará las redes tal como se conocen hoy en día, y supondrá un reto para la comunidad científica y la industria. Multiplicarán por mil la capacidad de transmisión actual.