Actualizado 28/05/2012 20:44 CET

Los usuarios de Sina Weibo tendrán un carné de puntos para controlar su conducta

Weibo Logotipo Por Bfishadow CC Flickr
BFISHADOW CC FLICKR

PEKÍN, 28 May. (EUROPA PRESS) -

Los usuarios de la red social Sina Weibo, una especie de Twitter en China, deberán mantener una actitud correcta y no publicar comentarios sobre cuestiones controvertidas según las nuevas normas de la página web, que suponen un nuevo intento de las autoridades chinas por mantener la censura en los diferentes medios de comunicación.

Este lunes los usuarios deben adscribirse a un nuevo "contrato" por el que las autoridades pretenden controlar las redes sociales. Weibo ha creado una serie de normas de puntuación con las que se prentende controlar los comentarios, según la cadena estadounidense CNN.

Con el nuevo sistema, cada usuario contará inicialmente con 80 puntos que se irán reduciendo ante posibles malas conductas. Cuando se llegue a cero, la cuenta será suspendida. Con el nuevo contrato, se pretende evitar que "se difundan rumores, se desvirtúe el orden social o se destruya la estabilidad social".

Weibo y su rival QQ, de Tencent, han conseguido una gran popularidad en China gracias a que estas redes sociales se consideran un nuevo medio de información ante la censura de las autoridades. Weibo cuenta con alrededor de 300 millones de usuarios.

Entre otros contenidos prohibidos, las nuevas normas impiden revelar secretos nacionales, amenazar el honor de la nación o promover comportamientos ilícitos como las apuestas.

Con estos cambios, las autoridades chinas también pretenden que los usuarios de Internet dejen de utilizar palabras clave para hablar de cuestiones controvertidas, como la expulsión del político chino Bo Xilai, que aparecía en la web con las siglas de BXL.

En abril, las autoridades suspendieron la posibilidad de realizar comentarios en Weibo y QQ ante el aumento de los rumores. Además, cerraron 16 páginas webs y detuvieron a seis personas por publicar que varios vehículos militares estaban entrando en Pekín poco después de la detención de Bo, lo que provocó que las redes sociales se llenaran de noticias sobre un golpe de Estado.

El escándalo de Bo Xilai supone la principal crisis política del Partido Comunista de China de los últimos años. Bo ha sido acusado de intentar cerrar una investigación judicial por el asesinato de un empresario británico en el que estaría implicada su mujer. Sin embargo, algunos críticos con Pekín han denunciado que se trata de una persecución política ante el intento de Bo de entrar en el Comité Permanente del Politburó en el Congreso de este otoño, que supondrá la mayor reforma en la cúpula directiva del Partido.