Las actividades tecnológicas ayudan a desarrollar capacidades vitales en el crecimiento de los niños

Actualizado 05/02/2017 11:29:35 CET
PIXABAY/CC

   MADRID, 5 Feb. (Portaltic/EP) -

   El fomento de la tecnología y de actividades como la robótica o el diseño en 3D para niños contribuyen aprovechar un 30% más las capacidades del cerebro ya que se utiliza la visión espacial o el razonamiento lógico, lo que permite desarrollar hasta cuatro capacidades vitales en su crecimiento.

   Las nuevas tecnologías permiten fomentar la creatividad en los niños a través de herramientas tan sencillas como un ordenador y una pantalla, según informan los expertos de Imprimaker. Diseñar juguetes y poder imprimirlos en 3D es un ejemplo de cómo la evolución tecnológica se pone a disposición de niños, y también padres, estimulando su capacidad creativa.

   En este sentido, la CEO de Imprimaker, Ana Abril, ofrece su visión al respecto: “lo mejor que se puede hacer con la tecnología es ponerla al servicio de un proyecto educativo que fomente y estimule a los niños, y qué mejor manera que diseñando y creando sus propios juguetes. Además, son cada vez más los padres que demandan para sus hijos actividades en este sentido ”, expone.

   Los niños aprovechan un 30% más las capacidades del cerebro utilizando la visión espacial o el razonamiento lógico, como reseñan desde la compañía, dos de las cuatro capacidades que entran en juego en el proceso de creación y diseño de sus propias ‘obras’.

Las cuatro características que impulsan el desarrollo creativo e intelectual en el crecimiento del niño utilizando el diseño virtual en tres dimensiones, son las siguientes según indican los responsables de Imprimaker:

   - Visión espacial, puesto que al ser diseños en 3D van a ayudar al niño a comprender cómo será el aspecto de sus juguete o de las piezas que conforman su juguete desde múltiples perspectivas.

- Creatividad, ya que al tratarse de diseños libres van a poder expresar con sus diseños aquello que se les pase por la cabeza con las piezas que tienen a su disposición.

   - Razonamiento lógico, teniendo que acoplar las piezas con un cierto orden que les permita conocer porqué determinadas piezas son compatibles y porqué otras no.

   - Toma de decisiones, pues al final ellos son los que determinan cómo quieren que sea su juguete en forma, color y utilidad final.

   Finalmente, conviene destacar el hecho de que los niños inscritos en actividades y talleres relacionados con la robótica, el diseño y la impresión 3D se han multiplicado por tres en los últimos años. Esto, como apuntan desde Imprimaker, da muestra del grado de importancia que los padres conceden a los beneficios educativos que la tecnología puede ofrecer a sus hijos.