MADRID, 17 Ago. (Portaltic) -
En un contexto de continuas amenazas a la
privacidad, en el que cada vez cobra más importancia la protección de los
sistemas informáticos frente al software sospechoso, una nueva información publicada por Reuters viene
a decirnos que no nos fiemos ni de los propios programas antivirus. Dos antiguos
empleados de Kaspersky, la firma rusa de seguridad, han acusado a la compañía de
configurar su antivirus para clasificar como 'malware' archivos seguros y
dañar así la imagen de sus rivales, entre ellos Microsoft, Avast, o AVG.
La denuncia de dos ex-empleados de Kaspersky ha
reabierto el debate acerca de la seguridad informática. Según la información
proporcionada por los técnicos, los antivirus de la compañía fueron configurados
durante 10 años para inventarse la presencia de 'malware' en los ordenadores en
los que estaban instalados (lo que se conoce como 'falso positivo'), y de esta
forma, provocar el borrado o bloqueo de archivos cruciales para el sistema
operativo.
Así, la compañía de seguridad pretendía causar
serios trastornos a los sistemas informáticos de los clientes de las empresas
rivales y en última instancia, dañar gravemente su reputación,
puesto que estas se aprovechaban de su software en lugar de
desarrollar su propia tecnología. Si bien los objetivos de los ataques de
Kaspersky no eran los usuarios finales, ciertamente estos serían los verdaderos
perjudicados.
Según la información, la práctica
anticompetitiva fue
ordenada por el
propio CEO y fundador de la compañía rusa, Euguene Kaspersky. No
obstante, desde Kaspersky han negado
categóricamente las acusaciones, a pesar de que las compañías anteriormente
mencionadas llevan tiempo denunciando este tipo de ataques.