Ingenieros, médicos, políticos y jueces implicados en una redada contra espionaje en móviles

Hombre hablando por un teléfono móvil
EP/REMITIDO
Europa Press PortalTIC
Actualizado: martes, 25 mayo 2021 12:37

MADRID, 2 Jul. (Portaltic/EP) -

Las autoridades rumanas han arrestado este miércoles a un total de cincuenta personas acusadas de utilizar un programa de 'spyware' para recabar datos de los móviles de esposas, compañeros de negocio y competencia. El 'software' utilizado era capaz de escuchar y registrar llamadas, SMS, correos electrónicos, datos de GPS e incluso el sonido ambiente cercano al dispositivo.

Según el Directorate de Investigación de Crimen Organizado y Terrorismo (DIICOT) en colaboración con la unidad de fuerzas especiales de la policía, la operación tuvo como resultado el registro de 53 viviendas a lo largo del país con 80 detenidos de los cuales 50 fueron acusados violar la legislación sobre seguridad nacional al efectuar escuchas ilegales.

La mayoría de los arrestados no tenía ningún antecedente criminal y se trataba de individuos de buena posición. Entre los arrestados se encuentran hombres de negocios, médicos, ingenieros, un oficial del gobierno, un antiguo miembro del Parlamento, un abogado y un juez. Asimismo, hay evidencias de que el 'spyware' podría haber sido utilizado también por varios detectives privados.

La policía también arrestó a un ciduadano de 30 años procedente de Deva, Hunedoara, un especialista en IT que vendía el programa de vigilancia a través de varios sitios web. El DIICOT informó que la aplicación de software espía estaba disponible para Symbian, Windows Mobile, iPhone OS y BlackBerry OS en tres versiones --Light, Pro y ProXRecorder-- que diferían en características.

Según el rotativo 'România Liberâ', vendía licencias para uno, dos o seis meses, dependiendo de las necesidades de sus clientes. La variante más barata costaba alrededor de 160 euros mientras que la opción completa 475 euros. Sin embargo, no era el autor del 'spyware' que tiene como origen una compañía de 'software' con base en las islas Seychelles.

La versión PRO-X también ofrecía al atacante la posibilidad de escuchar las llamadas de teléfono en curso. Un paquete de 'software' complementario llamado FlexiRECORD, que se vendía por separado, permitía la grabación de las llamadas de forma automática desde un PC. Todos los datos recabados por el programa eran enviados a un servidor para que el espía los pudiese consultar remotamente además de tener la posibilidad de mandar ordenes al teléfono vía SMS.

Los fiscales informaron que era necesario el acceso físico al teléfono atacado para instalar el 'software'. Esta operación requería de tres a 15 minutos, dependiendo del sistema operativo del dispositivo. En el caso de personas desconocidas, a las que no se podía tener acceso, se regalaban los terminales con el 'spyware' precargado.

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