Análisis (PC): Diablo III: Reaper of Souls

Diablo 3 Reaper of souls
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MADRID, 3 Abr. (Jesús Delgado/Portaltic) -

   Reaper of Souls, la expansión de Diablo III ya está aquí. Un acto más se añade junto a un nuevo villano y una nueva clase jugable: el poderoso cruzado, un guerrero santo, armado con su fe y una impenetrable armadura.

LO MEJOR

   - El cruzado. Una clase que completa el rooster original de héroes
   - Un acto más, que da mucha vidilla al juego.
El nuevo sistema de botín. Facilita el juego y evitará problemas entre jugadores.

LO PEOR

   - Las cinemáticas. Bastante menos curradas que en otros juegos de la casa.
   - Su trama y nuevo villano no acaban de ser lo mejor que ha alumbrado Blizzard.

   Reaper of Souls. Este nombre llevaba sonando desde hacía un tiempo en las mentes de los fans de todo el mundo de Diablo III. No es de extrañar por tanto que con su lanzamiento,  las hordas de gamers que se oponen a las fuerzas del infierno y del Señor del Terror hayan acogido con entusiasmo la expansión de este gran MMO RPG basado en el concepto del Hack'n Slash (Cortar y Rajar).

   Diablo III: Reaper of Souls es la continuación de los eventos del juego principal. Tras la durísima batalla que culminó en el final del primer juego,  los héroes que lograron acabar con Diablo, llega un nuevo enemigo dispuesto a dar guerra. Se trata de Malthael, el ángel de la muerte, el cual ha llegado a Santuario con el objetivo de destruir a la humanidad de un plumazo. Sin embargo, para igualar la contienda, los héroes cuentan con un nuevo aliado: El Cruzado, una clase que recupera al Paladín de Diablo II y lo actualiza en una máquina de destrucción de sagrada justicia divina acorazada.

   Además de estos dos añadidos, el juego ofrece nuevas áreas: La ciudad de Westmarch y sus alrededores, así como un viaje de ida a un paraje anteriormente visitado en los capítulos anteriores de la saga Diablo. Por este motivo, los amantes de la tradición de este universo de fantasía oscura no quedarán defraudados en cuanto a nuevos contenidos se refiere.

   Por si fuera poco, al acabar el Acto V, Diablo III añade nuevas opciones: la oportunidad de continuar el juego mediante mini-misiones, que nos obligará a recorrer los cinco escenarios del juego, explorando una vez más sus parajes. Y eso sin contar con que finalmente se podrá alcanzar hasta el nivel 70 con cada personaje.

EL CRUZADO: EL PERSONAJE QUE HACÍA FALTA

   El Cruzado es posiblemente de lo mejor que trae esta ampliación. Básicamente se trata de un personaje diseñado para jugar cuerpo a cuerpo. Sin embargo, gracias a sus poderes, también cuenta con poderosos ataques de área, que le convierte en una segadora/barredora excelente para limpiar grandes grupos de enemigos de un sólo golpe.

   Ahora bien, debido a su pesada armadura, su escudo y, posiblemente, el equipo, es también un personaje lento, aunque contundente. Precisamente, en este aspecto, el Cruzado es  una clase que en contrasta con el Bárbaro o el Monje (los otros dos grandes contendientes físicos del juego original) permitiéndonos jugar como tanque y generar un montón de agro. Esto, claro lo agradecerán un montón los amantes del juego en equipo on-line.  El Cruzado no sólo representa al guerrero/caballero arquetípico que se echaba en falta en Diablo III, sino que además cumple perfectamente con su papel.

   Sin embargo, como golosina añadida, está el hecho de que en su versión castellana el personaje está doblado por el actor Claudio Serrano, en su variante masculina.  Esta detalle nos endulza el juego con un bonus muy importante, al elevar notablemente el nivel dejado ya por el elenco de actores de doblaje original.

UNA BUENA EXPANSIÓN, AUNQUE CON SUS "PEROS"

Sin embargo no todo es magnifico en esta expansión. Aunque el Acto V que cubre el nuevo contenido ofrece un área muy rica y variada, así como entretenidas misiones (atentos al cameo del Nigromante de Diablo II en una mazmorra), la historia flojea un poco. Quizá el culpable de esto sea el propio villano, Malthael, que no llega a estar a la altura de las expectativas. Ni su propia historia ni su rol como jefe final hacen justicia a un nivel que, supuestamente, debería ser más complicado que el anterior. En comparación, Diablo (el jefe original) resulta no sólo mucho más temible que el nuevo maloso, sino también más complicado de matar y, ¿por qué no decirlo?, mucho más odioso gracias a la tremenda trama de la historia principal.

   Paralelamente, las cinemáticas tampoco son nada del otro mundo. Aunque la secuencia del opening vuelve a ser digna de elogio, propia de la marca Blizzard, el resto de secuencias son bastante pobres y da la impresión de que están para hacer bulto. Teniendo en cuenta que Diablo III es un hack'n slash, esto no debería de ser una pega muy grande. Pero posiblemente a los fans de su lore, de sus novelas, de sus cómics y de su material de trasfondo, esto les acaba desagradando.

   Afortunadamente en jugabilidad el juego gana bastantes enteros como contraprestación. No sólo se ha añadido a una nueva artesana, que nos permitirá tunear el equipo en cuanto a apariencia, sino que también ha rescatado a una vendedora misteriosa que nos ofrecerá comprarla objetos sin identificar; una característica propia de anteriores títulos.

   ¿Pero y los botines, qué tal funcionan ahora? El cierre de la casa de subastas fue una cuestión bastante polémica (para bien y para mal). Por ello, Reapers of Soul propone un nuevo sistema de saqueo (loot) mucho más generoso y funcional. Ahora conseguir buen equipo y ganar dinero comprar nuevas mejoras es mucho más fácil. Además, los objetos amarillos y raros serán algo más común, lo cual ayudará a evolucionar más rápidamente y ganar bastante terreno a las amenazas del juego incluso a niveles bajos.

UNA EXPANSIÓN QUE EQUILIBRA

   Resumiendo, Reaper of Souls en una expansión útil y necesaria para mejorar la experiencia de juego, algo muy meritorio, teniendo en cuenta los problemas del juego original. Además, añade un personaje y una nueva área jugables, por lo que sus novedades no se quedan únicamente en el sistema de juego, sino que trae novedades interesantes. Por ello, aunque la historia y su presentación no sea de lo mejor de Blizzard, en general Reapers of Souls es un contenido que ningún jugador o fan de la saga Diablo debería perderse. Desgraciadamente es dudoso que su precio esté justificado.

JUGABILIDAD: 8,5- ¡Es la hora de las Tortas! Nunca salvar el mundo fue tan fácil y divertido

SONIDO: 8-  Gran BSO y mejor doblaje. Atentos a Claudio Serrano (Batman) como el Cruzado

UTILIDAD: 9 -  Reapers of Soul es la guinda que corona la tarta de Diablo III

TOTAL: 8,5 - Con  Reapers of Soul los fans de Diablo hacen una apuesta segura.

   Diablo III: Reaper of Souls  puede adquirirse  en formato destinado a PC a un precio de 39.99 euros, en su edición normal, y 59.99 en su edición coleccionista.

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