MADRID, 1 Sep. (Portaltic) -
El dinero no da la felicidad, pero, por lo general,
los millonarios se esfuerzan en disimularlo, como demuestra el
excéntrico Instagram de Dan Bilzerian. No es el caso, sin embargo, de
Markus
Persson
alias
"Notch”, el programador sueco conocido
por crear Minecraft
en
un
fin de
semana.
El que se convirtiera
en millonario tras vender su videojuego a Microsoft
el pasado año, ha reconocido ahora en su perfil
de Twitter que la inmensa fortuna que amasa le ha hecho inmensamente
infeliz y que se lamenta de no poder llevar una vida normal.
A pesar de hacer gala de una gran humildad,
tras la venta de su startup Mojang a Microsoft por valor de 2.500 millones de
euros, Notch se dedicó a hacer lo típico en estos casos: viajar a
todo lujo, ser el anfitrión de fiestas salvajes, gastar miles de dólares en los
casinos de Las Vegas y comprar mansiones de 70 millones de dólares en Beverly
Hills. No obstante, todo esto no parece haber mejorado su vida,
puesto que en un alarde de sinceridad, ha reconocido en su perfil de Twitter
estar sumido en una sensación de abandono y desesperanza.
En una serie de reveladores tuits, el creador del popular sandbox atribuye su desmotivación a la falta de objetivos generada por su comodidad económica, que le ha hecho tener al instante cualquier cosa que deseara - por tener, tiene hasta una pared repleta de surtidores de caramelos en su mansión -. A ello se le suman las críticas de quienes le siguen desde sus inicios y le recriminan haber dejado la compañía de su vida y no haber iniciado nuevos proyectos, si bien es cierto que fundó una nueva compañía llamada Rubberbrain.
Aunque bien podría ser algún tipo de marketing en torno a su persona (lleva años presumiendo de ser un hombre sencillo), no sería de extrañar tampoco que a Notch le costase encajar su nuevo lugar entre la 'jet set', puesto que ha pasado de desarrollador indie a figurar en la lista de hombres más ricos de Forbes.