MADRID, 7 Sep. (EDIZIONES/Portaltic) -
Los niños que juegan dos horas a la semana a videojuegos tienen mejores habilidades motoras y un mejor rendimiento escolar. Sin embargo, los beneficios desaparecen cuando se abusa de los videojuegos: más de nueve horas a la semana derivan en problemas de conducta, conflictos con los compañeros o menores habilidades sociales.
Los datos los recoge un estudio realizado por investigadores del Hospital del Mar y del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), que buscan orientar sobre cuántas horas a la semana son las apropiadas para que los niños en edad escolar jueguen con videojuegos.
El trabajo ha consistido en investigar la relación entre las horas a la semana dedicadas a jugar a los videojuegos y el desarrollo de ciertas habilidades intelectuales y problemas de conducta. y para ello, los investigadores han trabajado con 2.442 niños de entre 7 y 11 años.
Dos horas son suficientes para obtener beneficios en las habilidades motoras y un mejor rendimiento escolar. Aunque, según los expertos, los videojuegos en sí mismos no son malos ni buenos, sino que es la cantidad de tiempo que se invierte en ellos lo que los convierten en una cosa u otra.
"Tradicionalmente, los niños adquieren las habilidades motoras a través de la acción, por ejemplo con deportes y juegos al aire libre”, explica el investigador encargado de liderar el trabajo, el Doctor Jesús Pujol. “La investigación en neuroimagen ahora sugiere que el entrenamiento con los entornos virtuales y de ordenador es capaz también de modificar los circuitos del cerebro que se ocupan del aprendizaje de habilidades motoras”, añade.
“En el análisis de las imágenes de resonancia magnética del cerebro de un subgrupo de niños del estudio se observó que el uso de los videojuegos estaba asociado a un mejor funcionamiento de circuitos cerebrales que son importantes para la adquisición de nuevas habilidades a través de la práctica, concretamente de las conexiones entre los ganglios basales y los lóbulos frontales”, explica el Doctor Pujol.