PlayStation, Xbox, PC
Mortal Kombat X (análisis): vuelve el klásico
MADRID, 14 Abr. (Mario Jiménez/Portaltic) -
La saga más bestia del género de lucha se estrena en la nueva generación con un título que, si bien presenta jugosas mejoras estéticas, incluye además algunas funcionalidades nuevas que lo hacen muy interesante. El juego se pone a la venta hoy para PS4, Xbox One y PC, y lo hará en verano para PS3 y Xbox 360.
Situémonos. Han pasado 25 años de la historia que sirvió como argumento para Mortal Kombat 9 y la pelea por convertirse en el mejor luchador está más reñida que nunca. Los viejos dioses han vuelto la Tierra, sembrada de caos y destrucción y plagada de demonios voladores. Llegados a este punto, la facción heroica deberá derrotar a la oscura para devolver el orden al Templo de Raiden, que ha sido invadido por Quan Chi y los suyos.
Y como el tiempo pasa para todos, algunos de los personajes de entregas anteriores han decidido ir cediendo el listón a las nuevas generaciones, por lo que entre el plantel de luchadores clásicos como Scorpion, Sub-Zero, Goro o Sonya, encontramos nuevas promesas que nos resultan familiares, como Cassie Cage, hija del mítico Johnny Cage.

Lo bueno de ponerse ante un Mortal Kombat es que uno ya sabe lo que va a encontrarse, por lo que no hay demasiado lugar para la decepción ni para la sorpresa. En el caso de esta entrega, se nota el esfuerzo realizado por NetherRealm Studios para el estreno en la nueva generación, y de hecho a nivel gráfico no es que estemos ante el mejor título de toda la serie (algo esperable por otro lado), sino que todo fluye casi a la perfección, a excepción de algún frame rebelde que da la nota en contadas ocasiones y ciertos juegos de luces algo extraños. Por supuesto, no esperéis un Bloodborne o un The Order, pero es que tampoco son comparables.
A nivel jugable también se ha apostado por la continuidad, lo cual no es malo si se conoce el sistema de control, bastante exigente si se quiere exprimir al 100% manejando todos los movimientos, fatalities, brutalities, etc. Sin embargo, y aquí encontramos la primera concesión, se ha habilitado una especie de vía rápida para los más "torpes", ya que cada personaje cuenta con dos fatalities de fácil ejecución, que pueden activarse pulsando un gatillo más un botón, sin necesidad de combinaciones enrevesadas.

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TRES POR UNO
Al elegir personaje nos encontramos con la novedad más llamativa, ya que cada uno presenta tres estilos de lucha distintos. Y cuando decimos distintos es que son diferentes de verdad; tanto que tendréis la sensación de estar peleando con otro luchador aunque en el fondo sea el mismo.
El motivo es que las habilidades cambian mucho en función del modo que seleccionemos e incluso los personajes que emplean armas las utilizan de formas muy distintas. Es decir, no es solamente un cambio de apariencia, que también, sino un estilo muy marcado para cada una de las modalidades. Por poner un ejemplo, Reptile ofrece el tipo Engañoso, con estados de invisibilidad; el Nocivo, que genera una nube tóxica bastante potente; o el Ágil, que le otorga la capacidad de acelerar la velocidad al tiempo que ralentiza al oponente.
Podríamos casi decir que gracias a esto se multiplica por tres la cantidad de luchadores que, por cierto, son 25, ampliables si se descarga, por ejemplo, el Kombat Pack donde, entre otros clásicos de la saga encontraréis a personajes tan interesantes como Predator o Jason, de Viernes 13.
Poco cabe decir de la versatilidad de los combates, que son acelerados y trepidantes como pocos. Gracias en gran parte a la buena variedad de luchadores, precisamente, y a que la cantidad de posibilidades a la hora de combinar golpes es brutal. Y como tal hay que dedicar horas y horas para dominarlos todos.

La dificultad es alta, bastante alta, cosa que se agradece porque la curva de aprendizaje está bien equilibrada y enseguida querréis disputar peleas con un grado más de dificultad y quedarse así con esa sensación de triunfo que sienta tan bien tras ganar el último round (y si encima somos capaces de hacerlo con un brutality, ya ni hablamos).
A estas alturas tampoco hace falta decir que Mortal Kombat es un juego extremadamente violento, con litros de sangre y casquería por todas partes. Es la esencia de la saga y está bien que no renuncie a ella, pero claro, puede que no sea del gusto de todos. Incluso, y para hacerlo todavía más bestia, se han recuperado los "Rayos X", con los que asistimos, con todo detalle, a crujir de dientes, roturas de mandíbulas o destrucción de costillas y vértebras, entre otros casos perdidos de la traumatología.
Mención especial merecen los escenarios. Podemos pelear en 13 localizaciones diferentes plagadas de elementos con los que interactuar durante los combates. Por ejemplo, es posible estrellar jarrones contra nuestro adversario; colgarnos de una liana para esquivar un golpe o azuzar a una bestia para que le arree un buen zarpazo al rival. Para hacer todo basta con pulsar uno de los gatillos cuando el objeto se ilumine, lo cual facilita la tarea y hace aún más frenéticas las peleas. La experiencia recuerda bastante a la que ofreció en su momento "Injustice: Gods Among Us", que de hecho fue desarrollado por el mismo estudio.
ELIGE TU BANDO
La otra novedad importante de Mortal Kombat X son las denominadas facciones. Estas no son otra cosa que bandos a los que debemos unirnos nada más empezar a jugar. Hay cinco diferentes (Lin Kuei, Dragón Negro, Loto Blanco, Fuerzas Especiales y La Hermandad de la Sombra), y aunque las diferencias entre unas y otras son fundamental estéticas, una vez hayamos optado por una no podremos cambiar a no ser que se borre la partida.
Aunque a simple vista lo de las facciones puede parecer el típico movimiento de los desarrolladores para que parezca que se ofrece algo nuevo, lo cierto es que en esta ocasión es todo un acierto. La razón es sencilla, y es que cada combate disputado nos confiere una serie de puntos que van a parar al global de nuestra facción, la cual competirá con el resto de facciones en un ranking a nivel mundial que se actualiza semanalmente y que premia con una corona a la ganadora. Así que terminaréis picados con tal de que vuestro bando gane más y más puntos y escale puestos en la clasificación, además de conseguir los objetos y los movimientos desbloqueables que se obtienen al ganar.
Por supuesto, estos puntos también sirven para que nuestro luchador suba de nivel y mejore sus habilidades, así que tranquilos, que no todo va a ser trabajar para la facción.
Llegados a este punto no cabe más remedio que hablar de las opciones online del juego. Y aunque de hecho esta novedad de los bandos sólo cobra sentido si se juega en Internet, lo realmente interesante es la vuelta de tuerca que se ha conseguido dar al clásico modo de juego de las torres.

Si bien esta modalidad sigue como siempre y podemos disputar los retos que nos llevan a lo más alto de la torre de manera individual en el modo offline, la entrada en juego de las denominadas Torres Vivientes es todo un acierto y un aliciente para los jugadores. Si tenemos en cuenta que el modo Historia puede liquidarse en unas 5 horas y que terminar las torres offline nos pueden llevar otro tanto (obviando el hecho de que cualquier título de lucha es muy rejugable y tenemos la parte anecdótica de la Krypta para ir "comprando" objetos), esta nueva opción en línea alarga mucho la vida del juego.
Pero no sólo se trata duración, sino de originalidad, porque las Torres Vivientes se llaman así por algo. Hay tres y, por ejemplo, la llamada Torre Rápida se actualiza varias veces al día con nuevos contenidos y objetivos diferentes; la Torre Premium incluye eventos que se modifican en función de la época del año y otros con características especiales; mientras que la Torre Diaria cambia cada 24 horas. En todas ellas hay elementos comunes que añaden mayor variedad, y es que por si tuviéramos poco con tener que vencer a nuestro oponente, en mitad de los combates se añaden elementos externos que dificultan la tarea: desde ráfagas de viento, pasando por lluvia ácida o portales de teletransporte.
También en ellas aparecerán personajes especiales aunque no los hayáis descargado, por lo que es probable que vuestros rivales sean los mencionados Predator o Jason, aunque no podréis controlarlos.
CONCLUSIÓN
Los aficionados al género de lucha en las consolas están de enhorabuena con la llegada de Mortal Kombat X. Pocas sagas han sabido reconvertirse tanto y tan bien a lo largo del tiempo, aún a pesar de haber pasado por baches tan importantes como los que ha atravesado esta.
Por si el reencuentro con personajes tan clásicos como Sub-Zero o Goro no fuera suficiente, la inclusión de los tres estilos de lucha para cada contendiente es todo un acierto que motiva a jugar una y otra vez con la intención de dominar cada variedad.
No cabe esperar grandes novedades, es cierto, ni tampoco opciones realmente innovadoras o sorprendentes, pero sí detalles que aumentan el interés del juego y alargan su vida "útil", algo que se agradece cuando hay que rascarse el bolsillo a la hora de comprar novedades en la nueva generación.
Técnicamente no es que sea impecable, tiene defectos que deslucen el conjunto (alguna ralentización puntual, un poco de popping, ciertos efectos de luz extraños), pero aún así está por encima de otros títulos de nueva generación. Incluso cuenta con un doblaje al castellano más que notable.
En definitiva, que vais a disfrutar de este juego frenético (y violento), con un buen apartado online y que a buen seguro provocará más de un esguince de pulgar.