Actualizado 03/02/2015 11:53 CET

Sombras de Mordor: La Tierra-Media como nunca la habías visto

MADRID, 3 Oct. (Carlos Hergueta/Portaltic) -

   Algún tiempo después de las primeras aventuras de Bilbo en El hobbit, pero antes del increíble viaje de Frodo para destruir el Anillo único, un montaraz burló a la muerte para vengar a su familia y luchar contra la Mano negra de Sauron. Sin embargo, la venganza de Talion en Mordor no las encontrarás ni en novelas de Tolien ni en las películas de Peter Jackson.

   Warner Bros. Interactive Entertainment (WBIE) y Monolith Productions han lanzado este fin de semana para PlayStation 4, Xbox One (69,95 euros) y PC (52,50 euros) La Tierra-Media: Sombras de Mordor. Se trata de un juego de acción en tercera persona en un mundo abierto (sandbox) cuyo control recuerda, sí, es cierto y mucho, al de la popular franquicia Assassin's Creed. Sin embargo, Monolith (Condemned, FEAR) ha sabido andar su propio camino.

   En La Tierra-Media: Sombras de Mordor los jugadores se ponen en la piel de Talion, un montaraz de la Puerta Negra que es asesinado junto con su familia la noche del retorno de Sauron a Mordor. Resucitado de la muerte y fuertemente vinculado a un Espectro de venganza, el fantasma de un Elfo, Talion se aventurará en una cruzada vengadora para descubrir por qué le han negado la paz de la muerte. Los jugadores descubrirán la verdad sobre el Espectro que le guía, aprenderán más sobre los orígenes de los Anillos de Poder y, finalmente, se enfrentarán al enemigo que está detrás de todo.

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   La historia y la ambientación se ven reforzadas, además, por la imponente banda sonora, el profesional doblaje al castellano y el más que notable apartado gráfico. Sombras de Mordor es uno de los primeros juegos de la nueva generación de consolas que empieza a aprovechar la potencia de las plataformas, especialmente con más efectos y mejores texturas que conceden más realismo a la recreación virtual de la Tierra-Media. Las capturas no hacen justicia al juego en movimiento, aunque por algún extraño motivo la cara del protagonista resulta algo artificial.

   Dejando a un lado el envoltorio, que cumple de sobra las expectativas, el fondo del juego tiene mucho que ofrecer. Como decíamos, el control parte de un esquema que recuerda mucho al de Assassin's Creed, tanto a la hora de trepar, como en los combates. Es tan descarada esta inspiración que da la sensación de que los responsables del juego la lucen sin tapujos. Incluso tenemos una visión espectral que recuerda a la vista de águila de los asesinos o al modo detective que Rocksteady incorporó en la saga Arkham de Batman.

   Dicho lo cual, ninguna pega. Como reza la popular cita que se atribuye a Pablo Picasso: "Los grandes artistas copian, los genios roban". Al fin y al cabo, si los 'shooters' subjetivos se miraron en precursores como Doom y las aventuras en mundo abierto con coches lo hicieron en Grand Theft Auto; no se nos ocurre un mejor ejemplo a seguir que la saga de UbiSoft para un 'sandbox' en el que lo que hay que hacer es correr por kilómetricos escenarios. Ya ocurrió anteriormente con Infamous, ocurre ahora y seguro que volverá a ocurrir en el futuro.

   De esta forma, Talion puede trepar por muros, correr por cornisas o saltar desde lo alto de una torre como si imitara el salto de fe de Altair. También pelea contra varios enemigos a la vez, quizá más al estilo de Batman en la saga Arkham, pero con una brutalidad de la que solo sería capaz un montaraz cabreado en la Tierra-Media. Si queréis ver cabezas y brazos de uruks volando por el aire, tranquilos porque os vais a hartar. Ah, y también es posible actuar con sigilo; algo que, creednos, conviene hacer habitualmente. Además, es posible montar sobre peligrosas criaturas, disparar con arco e ir ganando más y más habilidades.

   Este esquema asegura horas de diversión mientras descubrimos la historia de Sombras de Mordor, que se ajusta perfectamente a la mitología de la Tierra-Media. En su viaje hacia la Puerta Negra, los jugadores se encontrarán con caras familiares que les ayudarán en su camino, como Gollum y otros célebres personajes de la Tierra-Media. Además, siguiendo la línea de otras aventuras o juegos de rol, podemos mejorar al personaje a medida que acumulamos experiencia o sus armas gracias a runas élficas.

NUNCA PIERDAS DE VISTA AL ENEMIGO

   Dejando a un lado el divertido control, la interesante historia y la evolución del personaje, el videojuego consigue destacar gracias al innovador Sistema Némesis, con el que cada enemigo en La Tierra-Media es generado de forma única para cada jugador según sus encuentros con él y sus secuaces, modificando su apariencia, personalidad, fortalezas y debilidades. Además de acabar con ellos, los jugadores podrán usar los poderes espectrales de Talion para manipular y corromper la voluntad de los Uruk hai.

   Sobre el papel, el Sistema Némesis es algo complicado de explicar y no hay nada como experimentarlo para descubrir sus posibilidades y su impacto en el desarrollo de la partida. Cuando empezamos a recorrer Mordor con Talion, descubriremos que todo el juego está plagado de enemigos, y que el escenario está dividido en secciones controladas por distintos capitanes Uruk.

   Para conseguir más poder, tendremos que tratar de vencer a esos capitanes e interrogar a otros enemigos menores y así conseguir información. Esa información nos revelará dónde están los capitanes y cuáles son sus puntos débiles. Poco a poco nos daremos cuenta de que es mejor ser cauto antes de emprender una batalla, de que si acabamos con un capitán, pero después morimos, nuestro asesino será ascendido y ocupará su lugar; allí le encontraremos, más fuerte, la próxima vez que resucitemos.

   Cualquiera de nuestros enemigos puede convertirse en un gran líder militar en los ejércitos de Sauron; nuestros enemigos nos recordarán, nos hablarán, rememorarán una antigua batalla y tratarán de darnos caza... Ese es el peligro de morir en Sombras de Mordor, lo que acrecienta maravillosamente la emoción en un juego protagonizado por un personaje que, realmente... ya está muerto. También sirve para que pongamos nombre y cara a nuestros enemigos, que los persigamos y que desarrollemos nuestras propias ganas de vengarnos si anteriormente acabaron con nuestra vida.

   El presidente de Warner Bros. Interactive Entertainment, Martin Tremblay, explicó que lo que Monolith pretendía con el Sistema Némesis era "impulsar el género de acción con una mecánica de juego única que permita al jugador experimentar la Tierra-Media de una forma personal" y "desarrollar un vínculo entre cada jugador y sus enemigos, lo que produce una experiencia de juego realmente única y diferente de lo que se ha hecho antes".

   Parece que han conseguido lograr ese objetivo. Sin el Sistema Némesis, Sombras de Mordor ya lo tendría casi todo para convencer a los amantes de los 'sandbox' plataformeros y las aventuras de acción, con su historia, su apartado visual y su divertido control; más aún, por supuesto, si al jugador le gusta el universo creado por Tolkien. Gracias a Némesis, sin embargo, se convierte en una gran aventura que, además, permite encarar la lucha contra los enemigos de un videojuego como nunca antes.