Bruselas pide más dureza contra fraudes como el de la carne de caballo

Actualizado 06/05/2013 14:49:57 CET
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BRUSELAS, 6 May. (EUROPA PRESS) -

El comisario de Salud y Consumo, Tonio Borg, ha propuesto este lunes modificar la legislación comunitaria para asegurar sanciones más severas contra quienes cometan fraudes como el de la carne de caballo comercializada como de vacuno, con el objetivo de que las multas estén "al menos al nivel" de los beneficios que se obtengan por el engaño en la cadena agroalimentaria.

Las normas actuales establecen que los Estados miembros deben aplicar sanciones económicas "apropiadas", lo que resulta ambiguo y no tiene el efecto disuasorio esperado, según ha subrayado el comisario en una rueda de prensa para presentar una amplia revisión de las normas europeas en materia de seguridad animal y vegetal.

De lograr el apoyo de los Veintisiete y de la Eurocámara para poner en marcha esta revisión, Borg confía en "reducir la carga burocrática", "mejorar la trazabilidad y controles" y simplificar las normas para una cadena agroalimentaria "más segura".

La crisis provocada por la venta fraudulenta de carne de caballo etiquetada como de vacuno en los productos preparados en varios Estados miembros ha permitido a Bruselas "aprender una lección" para mejorar la lucha contra el fraude.

Borg insiste en que este escándalo "no fue un problema de seguridad alimentaria, sino de fraude de ley" y por ello reclama cambios en las leyes comunitarias para que las multas "estén al menos a la altura del beneficio obtenido por el fraude cometido, para que nunca saquen ventaja". "Si la sanción es demasiado baja, el infractor ve una ganancia inmediata", insiste el responsable comunitario de los asuntos de Sanidad y Consumo.

Además, el Ejecutivo comunitario pide en su propuesta tener el poder para obligar a los Estados miembros a realizar una serie de test de control a escala europea si sospecha que existe un fraude en la cadena agroalimentaria. Hasta ahora, Bruselas puede presentar "recomendaciones", como en el caso de la campaña de pruebas para buscar restos de equino en la carne de vacuno que aceptaron realizar los gobiernos nacionales, pero no obligarles.

La Comisión ha presentado este lunes una amplia propuesta para reducir de 70 a un total de cinco las disposiciones legislativas que regulan en materia de seguridad la industria agroalimentaria de la Unión Europea, un sector que da empleo a unos 50 millones de personas en el mercado comunitario.

Borg plantea revisar las normas para actuar en tres ejes, incluido el reforzar los controles en la cadena alimentaria para evitar fraudes, mejorar la vigilancia de las enfermedades en animales y plantas y revisar la legislación en materia de semillas agrícolas. El objetivo es luchar y erradicar las enfermedades que amenacen los cultivos y producciones de la UE.

El Ejecutivo comunitario considera que la política europea en materia de seguridad animal y producción alimentaria es eficaz y "funciona correctamente", pero cree que hay problemas que se deben resolver aún, como "la extrema complejidad" del sistema actual, la falta de una estrategia global que permita una acción más coordinada y la "poca atención dedicada a la prevención de enfermedades".