SEVILLA 11 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Confederación Andaluza de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado por la Educación Pública (Codapa) y la Federación de Enseñanza de UGT mostraron hoy su rechazo a la sentencia del Tribunal Supremo (TS) que impide a los alumnos de primero de Bachillerato con tres y cuatro suspensos avanzar asignaturas de segundo curso, un fallo que anula el apartado del Real Decreto sobre las Enseñanzas Mínimas de Bachillerato del Ministerio de Educación, Política Social y Deporte.
En declaraciones a Europa Press, la presidenta de Codapa, Pilar Triguero, criticó esta "judicialización" de la educación, lo que constituye "una mala forma" de entender este ámbito, y argumentó que "a los jóvenes no hay que cerrarles puertas, pues en un momento dado puede tener un fallo y verse obligado, con esta sentencia, a repetir curso y asignaturas".
En este sentido, Triguero apostó por que los estudiantes que vayan a promocionar "puedan cursar las asignaturas pendientes al tiempo que hacen lo propio con asignaturas de segundo curso de Bachillerato", lo que consideró "mucho más cercano a la universidad, donde los créditos aprobados ya no se vuelven a cursar".
"Nunca podremos tener un Bachillerato enfocado a la universidad cuando se produce este distanciamiento", según insistió Triguero, quien opinó que el fallo del Tribunal Supremo "constituye un paso atrás y llevará a que muchos jóvenes se aburran y abandonen los estudios".
Por su parte, la Federación de Enseñanza de UGT consideró en una nota que la decisión adoptada por el Supremo "supone un freno a la posibilidad recogida en el Real Decreto de Bachillerato para que los alumnos pudieran cursar estos estudios a dos velocidades --en dos o tres años-- según sus ritmos de aprendizaje".
Así, destacó que esta medida "hubiera posibilitado al alumno una estructura de estudio más flexible al reforzar la optatividad adaptándola a los distintos intereses de los estudiantes", apuntando que la posibilidad de poder cursar el Bachillerato en tres años "hubiera permitido que algunos alumnos, que actualmente abandonan sus estudios, pudieran alcanzar los objetivos de esta etapa mediante una ordenación académica más adecuada a sus características y circunstancias personales".
En otra línea se posicionó el sindicato CSI-CSIF, que consideró que la sentencia del TS "introducirá racionalidad" en la organización de los institutos de Educación Secundaria, y recordó que ya advirtió en su momento de que este Bachillerato "a la carta" tendría una "difícil" aplicación práctica, "a la vez que creaba una gran complejidad organizativa en los IES". "El TS ha puesto sentido común", concluyó.