VALENCIA 28 Nov. (EUROPA PRESS) -
El decano de la Facultad de Derecho de la Universitat de València, Carlos Alfonso, --que junto a otros seis profesores tuvo que salir escoltado la pasada madrugada por la Policía porque un grupo de estudiantes les impedía abandonar el recinto-- confesó hoy que los docentes pasaron "miedo" y reclamó una "solución", ya que "en este momento no hay garantía" de que las protestas de los alumnos contra el Proceso de Bolonia "sean pacíficas".
Alfonso, que realizó estas manifestaciones a preguntas de los medios antes de la entrega de la Medalla de la Universitat a las Corts Valencianes, relató cómo los profesores permanecieron bloqueados en el centro durante aproximadamente una hora a causa de que diversos jóvenes --algunos de ellos con capuchas-- les increparon e intentaron acceder a la Facultad mostrando una actitud agresiva.
Esta situación se prolongó hasta que el decano optó por pedir la ayuda de la Policía para que se permitiera abandonar el recinto a los siete docentes. Agentes de la Policía acudieron entonces a la Facultad y escoltaron a los docentes cuando eran alrededor de las tres de la madrugada.
Carlos Alfonso insistió en que previamente, hacia la medianoche, había llegado a un acuerdo con los concentrados para que abandonaran su actitud, y que hoy viernes, a las ocho de la mañana, habría una reunión en el mismo decanato para intentar llegar a acuerdos que permitieran combinar el derecho a expresar la protesta con el normal funcionamiento del centro. "Yo estaba en la Facultad a las ocho y nadie ha venido a hablar conmigo", constató.
El decano enmarcó estos hechos dentro de una "escalada" de incidentes que comenzó el pasado día 20 cuando un grupo de estudiantes "intentó imponer a sus compañeros una convocatoria de huelga cerrando puertas y encerrando a otros alumnos". Posteriormente, miembros de la Assamblea d'Estudiants irrumpieron en un Consejo de Gobierno de la Universitat que tuvo que ser suspendido, algo que calificó también de "inaceptable".
"Lo que no se puede permitir es que se llegue a agredir, a poner en riesgo físico a las personas y a crear situaciones de miedo, porque yo vi ayer a mis profesores con miedo". "Y eso es inadmisible y deslegitima cualquier actuación", sentenció.
Asimismo, Alfonso defendió que mientras las reivindicaciones no sean violentas "no hay problema" pero afirmó que "ahora no hay ninguna garantía de que sean pacíficas" por lo que instó a "tomar ya una solución definitiva porque se pueden producir incidentes en cualquier momento".
DERECHO A PROTESTAR
El decano argumentó que hay que diferenciar el derecho a protestar de las formas. En este sentido, explicó que la junta de la Facultad de Derecho "se ha manifestado bastante crítica sobre cómo se está llevando el tema de Bolonia" en esta titulación pero ha sido este mismo organismo "el que se ha pronunciado" para que se desalojen los campamentos de estudiantes, señaló.
Alfonso agregó que sobre el Espacio Europeo de Educación Superior "se habla muchas veces sin saber" y consideró que el problema no es la convergencia europea sino "cómo se está aplicando". Incluso admitió que, aunque "no compartamos al cien por cien lo que dicen los estudiantes, una parte de sus reivindicaciones coincidirían con lo que nosotros hemos dicho, pero eso no justifica este tipo de protesta", aseveró.