CASTILLA Y LEÓN.-La investigadora de la UVA Olatz Villanueva encabeza un proyecto de recuperación del legado morisco en Túnez

Europa Press Sociedad
Actualizado: lunes, 19 enero 2009 14:31

VALLADOLID 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

La investigadora Olatz Villanueva encabeza en la Universidad de Valladolid un proyecto de recuperación del patrimonio histórico, artístico y cultural morisco en Túnez, el legado dejado por los musulmanes expulsados de España en 1609, que se está desarrollando en colaboración con el Institut National du Patrimoine de Túnez, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID) del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.

Su fin último es convertir este patrimonio en un bien turístico y de ocio para el desarrollo socioeconómico de las poblaciones de Túnez con gran implantación morisca.

El resultado se podrá ver cuando en 2009 finalice este proyecto, titulado 'Plan para la puesta en valor del patrimonio morisco tunecino', que se plasmará en una publicación que servirá como documento marco para futuros proyectos y actuaciones concretas de recuperación de los modelos planteados, y fundamentalmente para las instituciones españolas y tunecinas involucradas en esta labor de protección y divulgación patrimonial.

Este estudio verá la luz este año, en el que se conmemora los 400 años de la expulsión de los moriscos de España. Se calcula que entre 50.000 y 80.000 moriscos se asentaron en territorio tunecino, por lo que su huella todavía es visible en el urbanismo de ciertas poblaciones, la arquitectura urbanística, militar o doméstica o la artesanía.

También dejaron su impronta en el patrimonio inmaterial, como el lenguaje, la literatura, el folklore, la gastronomía o la onomástica.

En el proyecto se trabaja en la creación de una serie de modelos específicos que sirvan para reconocer y trazar las líneas de actuación en materia de protección y de puesta en valor del patrimonio morisco.

Como ejemplo está la propuesta de recuperar y potenciar la artesanía de las chechías -sombreros o bonetes rojos que aún llevan muchos tunecinos- que introdujeron los moriscos en Túnez y cuya fabricación está en manos, aún hoy, de sus descendientes y ha sido una de las industrias que mayor riqueza ha dado al país.

Sin embargo, actualmente esta industria se debate entre la tradición y el progreso y su futuro es incierto, de ahí que se deba adaptar a las nuevas demandas para que no se pierda. Junto a ésta, el equipo también trabaja en la creación de un Centro de Interpretación para divulgar el patrimonio inmaterial morisco, que podría establecerse en la villa de Testour, una localidad que ofrece al visitante una visión más parecida a la de un pueblo de Castilla que a una población árabe.

El proyecto se enmarca en la línea de cooperación hispano-tunecina, ya iniciada por la investigadora de la UVA hace unos años y que amplió el pasado año con el Institut National du Patrimoine.

De hecho, la investigadora por el Programa Ramón y Cajal Olatz Villanueva, se especializó en la cultura mudéjar de la Cuenca del Duero y de ahí se adentró en conocer a los últimos musulmanes de Valladolid, que llegaron a cifrarse en torno a los mil moriscos, lo que le llevó a sus investigaciones del patrimonio morisco en Túnez. En el país africano entabló sus primeras relaciones con el investigador Slama Gafsi, del Institu National du Patrimoine de Túnez, y actualmente coordinador del Plan en este país.

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