Agustina y Carmen afirman que la Universidad además de instruir en cultura fomenta "las relaciones humanas" y es una "estupenda terapia"
PLASENCIA (CÁCERES), 8 (EUROPA PRESS)
Milagros Agustina y Carmen González Nietos son dos hermanas de 90 y 82 años, respectivamente, que este año vuelven a las aulas de la Universidad de Mayores de Extremadura, en Plasencia, más ilusionadas que nunca, ya que se matricularán en quinto, su último curso como universitarias, y recibirán una diploma y una banda que acreditará su graduación.
Agustina, quien presume de ser "la decana de la Universidad", explica en declaraciones a Europa Press Televisión que a lo largo de estos años están estudiando en las aulas un módulo de Cultura General, en el que se incluyen asignaturas como: Historia de Extremadura, Arte e Historia Contemporánea o Derecho, entre otras muchas.
Para esta pensionista, que ejerció de enfermera en su localidad natal, la materia más atrayente es la Antropología, asignatura que define como "muy interesante", por versar sobre "otras gentes y formas de vida desconocidas".
Esta enérgica estudiante señala que al no estar obligada a examinarse, no existe presión alguna para ampliar conocimientos, por lo que afirma que no le ha "costado nada superar los cursos anteriores". "Lo mal que se pasa siendo opositor", recuerda sonriendo, ya que, según cuenta, tras obtener el título de enfermera en el año 1943, Agustina tuvo que opositar para acceder a un empleo.
PREMIADA POR UN RELATO.
Con sus 90 años Agustina obtuvo además un premio de 150 euros por escribir un relato sobre la región. "¡A la vejez viruela!", exclama al rememorar ese día. "Yo nunca había escrito, tan sólo algunas reseñas de mis viajes, por lo que me sorprendió mucho el premio obtenido", admite.
Esta vitalista y ágil mujer, que no ha contraído matrimonio nunca, sostiene que tal vez su soltería se deba a que los hombres "no le convienen". "La hoja del árbol no se mueve sin la voluntad de Dios", señala.
En cuanto a las rutinas que le ayudan a estar en plena forma, indicó que todos los días tras concluir las labores domésticas, camina con su hermana durante una hora, echa "un sueñecito" tras la comida y por la tarde se entretiene con "actividades artísticas".
ESPÍRITU INFANTIL.
Además, reconoce disfrutar con algunos programas de la televisión y entre sus favoritos señala las telenovelas, de las cuales sostiene que "le tienen prendida" y también disfruta con los dibujos animados, "por tener un espíritu infantil", según reconoce.
Por su parte, Carmen, que el próximo 23 de octubre cumplirá 83 años, confesó que fue su hermana, animada por una amiga, quién le sugirió asistir a la Universidad, ya que tras enviudar cayó en una fuerte depresión y aunque al principio reconoce que le costó adaptarse al mundo de las aulas, ahora feliz y satisfecha asegura que la educación para mayores es "una formidable terapia".
Estas inseparables hermanas y apasionadas viajeras, que han visitado entre otros muchos destinos, países como Rusia, Austria o Venezuela, destacan que la Universidad para adultos "es estupenda para fomentar las relaciones humanas", ya que todos comparten sus pensamientos y además realizan durante el periodo lectivo numerosas excursiones interesantes.
Esta mañana, Agustina y Carmen han acudido a las dependencias de la Universidad de Plasencia dedicadas a los más adultos, donde han rellenado y entregado la inscripción para el último curso, y ya "sueñan con estrechar la mano del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara y descender por las escaleras ataviadas con la banda y el diploma de graduación".