OVIEDO 21 Ene. (EUROPA PRESS) -
Cesar García, representante de la Plataforma de los padres objetores a la asignatura de educación para la ciudadanía de Asturias, explicó a los medios, con motivo de la presentación de alrededor de medio centenar de nuevas objeciones a la materia, que hasta ahora todas las objeciones han sido "inadmitidas". "Pedimos que se nos reconozca el derecho a educar a nuestros hijos como nos parece dentro de los límites que señala la ley, sin molestar a nadie pero sin permitir que se nos impongan formas de pensar", declaró.
Según destacó el representante de la Plataforma de padres Objetores de Asturias, lo que se está objetando es frente a la imposición por parte del Estado de una materia que tiene contenidos que "atentan" al derecho que tienen los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones.
"La asignatura se encuentra en la Unión Europea pero con otros contenidos", recordó Cesar García. "Esos contenidos no afectan a cuestiones morales ni éticas pero en España, la Constitución señala que los padres tienen un deber y un derecho de educar a sus hijos y no se puede ceder al Estado, en cuestiones como la afectividad, la sexualidad o todo lo relativo a las cuestiones interiores de la afectividad de los alumnos", argumentó.
En el día de hoy la plataforma presentó alrededor de 50 objeciones. "En Asturias en torno a las 550 o 600 están presentadas desde el inicio del procedimiento", informó el representante de los padres objetores.
"Esta asignatura impone un relativismo moral y no hace referencia a que existan verdades absolutas", valoró Cesar García y añadió que el concepto de trascendencia es muy importante para muchos padres y que se impone una visión relativista y laicista de la sociedad.
"Los Reales Decretos desarrollados en la Ley Orgánica recogen unos contenidos que exceden lo que señala la ley", explicó García quien aseguró que en esos contenidos se valora a los alumnos por su opinión respecto a cuestiones de conciencia. "Los padres entendemos que esto debe quedar fuera del ámbito de la escuela y ésta no se puede imponer respecto de estas ideas", manifestó el representante del colectivo.
Actualmente, los alumnos que objetan lo hacen sin asistir a clase ya que, en palabras de Cesar García, no existe ninguna norma o poder que obligue a un padre a que su hijo asista a escuchar algo que no quiere. "Si entrasen en clase los chavales perdería sentido la finalidad del recurso, porque esta es evitar que los alumnos reciban un adoctrinamiento que no quieren", agregó.
"La Consejería de Educación no comunica a los padres y a los centros que la sentencia del Tribunal de Justicia ha sido recurrida ante el Tribunal Supremo y está pendiente de sentencia", declaró el colectivo.
"El tramite judicial va a ser largo, pero mientras no exista una sentencia firme seguiremos el dictado de la conciencia y obedeceremos lo que nos diga las diversas sentencias judiciales", aseguró Cesar García.
Los alumnos que objetan a la asignatura no son evaluados. "La calificación que se les es de un 1 porque no existe el 0 y esperamos que cuando salgan las sentencias favorables, todos esos suspensos queden anulados y no tengan consecuencias negativas para los chavales", expresó.