MÉRIDA 18 Dic. (EUROPA PRESS) -
Unos 200 escolares extremeños participaron, desde el mes de mayo, en el programa Aulas de la Naturaleza, puesto en marcha por la Obra Social de Caja Duero.
Se trata de un proyecto de educación ambiental cuyo principal objetivo es educar a los más pequeños para que, al llegar a adultos, "no hipotequen el medio que les rodea".
Según informó Caja Duero en nota de prensa, la peculiaridad de estas Aulas de la Naturaleza es que sus contenidos teóricos se imparten en contacto directo con el medio natural en dos enclaves de gran valor ecológico como son la finca- albergue La Canaleja, en la Sierra de Béjar (Salamanca)- y el albergue de Salduero.
El programa ha tenido un carácter gratuito y ha estado diseñado para un máximo de 50 participantes por turno. En total han participado 1.000 estudiantes de casi una treintena de colegios, alrededor del 20% de ellos proceden de Extremadura. Con esta actividad, Caja Duero quiere apoyar la iniciativa de las Naciones Unidas de declarar el Decenio de la Educación para el Desarrollo Sostenible desde 2005 a 2014.
Las Aulas de la Naturaleza han estado dirigidas a todos los centros educativos de Castilla y León y Extremadura con alumnos de tercero, cuarto, quinto, y sexto de primaria y primero y segundo curso de la ESO, es decir, de entre 8 y 14 años. Esta iniciativa ha contado con todo lo necesario para compaginar durante cinco días y cuatro noches la formación y el ocio de manera sostenible.
Como novedad en esta edición los alumnos han participado en un programa internacional a través del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y de la Asociación Adecagua, en el que los propios alumnos monitorizaban un río para conocer la calidad de éste. De esta forma los alumnos obtuvieron una visión diferente de un río, al tiempo que participaron en una actividad que englobaba a más de 11.000 participantes en toda España, ya que los datos obtenidos en la muestra son enviados al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino para realizar una base de datos nacional.
Durante este proceso se ha prestado especial atención a los Centros Rurales Agrupados, ya que por sus características (bajo número de alumnos, diversidad de edades) tienen problemas para ser admitidos en programas de este tipo, facilitando su participación en el programa.
Además, durante la actividad los participantes han asimilado aspectos básicos sobre Medio Ambiente, como la gestión de los incendios forestales, el desarrollo de valores positivos hacia la biodiversidad, el impacto ambiental de la actividad humana en el territorio más inmediato... También se han rescatado aspectos tradicionales de cada una de las zonas tales como la Mesta y la Carretería, la industria chacinera, la vivienda tradicional de Salduero y Candelario.
El programa, que ha tenido una muy buena acogida en los centros educativos, ha contado con un equipo interdisciplinar integrado por biólogos, geólogos, licenciados en Ciencias Ambientales y educadores sociales. Los aspectos más valorados por el profesorado participante han sido la creación de un espacio de convivencia con sus alumnos fuera del aula, el conocimiento del medio desde otra perspectiva y la globalidad del programa.