MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
Profesionales por la Ética ha difundido entre padres de alumnos un escrito de consentimiento a entregar en la secretaría de los centros educativos en la que solicitan que el colegio les informe con antelación sobre cualquier materia, charla, taller o actividad que afecte a cuestiones morales.
"Solicito del centro la pertinente información previa sobre cualquier materia, charla, taller o actividad que afecte a cuestiones morales socialmente controvertidas, de tal modo que pueda evaluarla con anterioridad y prestar, o no, mi consentimiento expreso para que mi hijo asista a dicha formación", señala el escrito.
Además, en la solicitud se explica que esta petición de consentimiento se debe a "la reiterada voluntad de la Administración de introducir en la enseñanza contenidos obligatorios que reflejan tomas de posición sobre problemas sobre los que no existe un generalizado consenso en la sociedad española --Educación para la Ciudadanía o los desarrollos educativos de la ley del aborto--".
Asimismo, con esta carta, los progenitores reclaman que, en caso de que no exista información previa y autorización expresa y firmada de los padres, se exima de la asistencia del alumno en particular a esas clases y actividades, facilitándole la posibilidad de realizar mientras una actividad alternativa.
Según indica el vicepresidente de Profesionales por la Ética, Fabián Fernández de Alarcón, este modelo de solicitud se ha entregado ya en centros escolares de Córdoba, Jaén, Lugo, Madrid, Málaga y Navarra y en las próximas semanas se difundirá al resto de Comunidades Autónomas.
"Hasta ahora, la acogida en los centros educativos ha sido buena, en términos generales, porque también los centros y los profesores están preocupados de la responsabilidad que implica transmitir valores y comportamientos contrarios a las convicciones de los padres", ha apuntado.
Por otra parte, Profesionales por la Ética está difundiendo también un vídeo titulado 'Yo no' (http://www.youtube.com/watch?v=Y8IwObuJaHs) en el que padres y alumnos se muestran contrarios a asistir a clases de Educación Sexual. "Precisamente porque nos parece muy importante la educación afectiva y sexual de los jóvenes, nos negamos a que decidan sus contenidos los políticos o la Administración", ha concluido Fernández de Alarcón.