FSIE considera que el proyecto de ley de mejora de las condiciones del profesorado discrimina a la concertada

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Publicado 14/12/2018 18:32:33CET

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (FSIE) ha mostrado su "preocupación" tras la aprobación este jueves en el Congreso del proyecto de ley de mejora de mejora de las condiciones para el desempeño de la docencia por considerar que "supone una nueva discriminación a los docentes de la enseñanza concertada".

Según FSIE, esta medida "podrá aplicarse solo en los centros públicos, permitiendo que en los centros concertados la carga lectiva alcance las 25 horas semanales con el agravante de unos salarios sustancialmente inferiores", expone en un comunicado.

"Desde el sindicato se ha exigido desde el primer momento que, teniendo en cuenta que esta reforma se justifica en la necesidad de acometer la mejora de las condiciones para el desempeño de la docencia en la enseñanza no universitaria, debe aplicarse sin distinción y en igualdad de condiciones a todos los docentes de centros sostenidos con fondos públicos", afirma FSIE en el comunicado.

En ese sentido, el sindicato de docentes de la enseñanza concertada recuerda que "la homogeneización de la carga lectiva es un principio reconocido por el Tribunal Constitucional" en la que dictamina "claramente que la carga lectiva del profesorado de los centros públicos y privados concertados es competencia de la Administración y, al tratarse de centros sostenidos con fondos públicos, debe tener un tratamiento homogéneo".

Por ello, anuncia que continuará exigiendo al Ministerio de Educación y Formación Profesional que aplique "los mismos criterios en todos los centros sostenidos con fondos públicos, como dictaminó el Consejo Escolar del Estado el pasado mes de octubre, para que todos los docentes puedan ejercer su profesión en igualdad de condiciones".

El proyecto de ley aprobado en el Congreso revierte los recortes del Ejecutivo de Mariano Rajoy en materia de profesión docente que se mantenían vigentes desde el año 2012, reduciendo el ratio de alumnos por clase, fija el número máximo de horas lectivas de los profesores en 23 semanales y elimina el plazo de hasta diez días lectivos para sustituir a profesores de baja.