Patronales de Enseñanza consideran "inadmisible" la sentencia de Estrasburgo porque el crucifijo "no ofende a nadie"

Europa Press Sociedad
Actualizado: martes, 3 noviembre 2009 20:59

MADRID 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las patronales de Enseñanza FERE y CECE, que aglutinan a colegios privados y concertados, consideraron hoy "inadmisible y sorprendente" la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo que establece que la presencia de crucifijos en las aulas supone "una violación de la libertad religiosa de los alumnos" y niega a los padres el derechos a educarles "según sus propias convicciones".

En declaraciones a Europa Press, el secretario general de la Federación Española de Religiosos de Enseñanza (FERE), Manuel de Castro, subrayó que "el crucifijo nunca puede violar la libertad de religión ni ejercer daños morales a las personas". En su opinión, se trata de un símbolo que "es fruto de la realidad cultural y que está vinculado a la tradición histórica".

"Todos debemos aprender a convivir con elementos de otras religiones a nuestro alrededor y respetar que en la sociedad hay pluralidad de creencias", explicó. Además, destacó la "extrañeza" que le produce el que sea precisamente un país de mayoría católica el que se vea afectado por esta sentencia. "Italia no puede desligarse de su fe, pues es la cuna del Catolicismo y el centro de la Misa", añadió.

Por su parte, la presidenta de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), Isabel Bazo, reiteró que las imágenes religiosas "no dañan a nadie" y recordó que entre el 80 y 90 por ciento de los ciudadanos italianos profesan el Catolicismo. No obstante, señaló que es competencia de dicho estado y que "es allí donde debe resolverse". "Si ocurriera algo así en España, entonces sería el momento de manifestarse con rotundidad", apuntó.

Asimismo, recordó que, en los centros de titularidad privada, "esta circunstancia no podrá darse nunca", pues en ellos es la mayoría de los padres los que legítimamente deciden el tipo de educación que quieren que reciban sus hijos. "Este es un derecho constitucional reconocido, tan fundamental como el derecho a la vida", concluyó.

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