Actualizado 03/11/2011 20:16 CET

Una alianza de 42 Estados-isla exige acuerdos sobre cambio climático

LONDRES 3, (Reuters/EP)

Un grupo de las islas estado más vulnerables al calentamiento global han arremetido contra los países 'ricos' por desear un aplazamiento de un nuevo pacto internacional por el clima hasta años después de que el Protocolo de Kioto para reducir las emisiones de CO2 más allá de que este expire en 2012.

Así, la alianza de 42 miembros de la Alianza de Pequeños Estados Isla (AOSIS, por sus siglas en inglés) ha manifestado que países tales como Japón y Rusia han sido "temerarios e irresponsables" al promover un retraso en la adopción de un nuevo acuerdo internacional hasta 2018 o 2020, justo semanas antes de que se celebre la XVII Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (Cumbre del Clima) en Durban, Sudáfrica.

"Si permitimos que esto suceda, los problemas de calentamiento global van a empeorar y los impactos en países como Granada serán devastadores", según ha denunciado el ministro de Medio Ambiente de Granada y actual presidente de AOASIS, Joseph Gilbert.

En un comunicado, Gilbert ha agregado que los países no pueden seguir retrasando la toma de decisiones hasta 2018 o 2010 porque "entonces no habrá suficiente tiempo para que los países pasen a la acción".

A su juicio, si los gobiernos mundiales fallan y no llegan a un pacto que establezca objetivos en el clima, entonces las pequeñas islas estado en el Caribe, en el Pacífico y en África y cualquier otro lugar estarán más expuestos aún a las sequías extremas y, al mimo tiempo incrementar los niveles del mar y a sufrir huracanes peores como resultado del cambio climático.

Aosis opina que un gran número de países desarrollados y en desarrollo podrían también querer un acuerdo del clima hecho antes del final de 2012 y por eso están reclamando un nuevo calendario para ponerse de acuerdo durante el encuentro del clima en Durban, que se celebrará del 28 de noviembre al 9 de diciembre.

En este contexto, el director de AOSIS ha urgido a los países más desarrollados que no incumplan su promesa de alcanzar una "responsabilidad histórica" para llegar a nuevos objetivos en un pacto bajo el paraguas de Kioto, después de 2012, ya que, de no ser así, supondrá la ruina al Protocolo de Kioto así como el naufragio de los mercados internacionales de carbono, y minará la credibilidad para llegar a un acuerdo legalmente vinculante sobre el régimen climático después de 20 años de tiempo para construir dicho acuerdo.