Publicado 04/06/2021 18:41CET

El coche, factor "más determinante" en el empobrecimiento de la calidad del aire, según un experto

Archivo - Atasco de tráfico en la salida de Santiago de Compostela dirección sur (Pontevedra y Vigo), A Coruña, Galicia (España), a 30 de octubre de 2020. La Xunta ha ordenado el cierre perimetral de todas las ciudades gallegas, debido a la mala evolución
Archivo - Atasco de tráfico en la salida de Santiago de Compostela dirección sur (Pontevedra y Vigo), A Coruña, Galicia (España), a 30 de octubre de 2020. La Xunta ha ordenado el cierre perimetral de todas las ciudades gallegas, debido a la mala evolución - Álvaro Ballesteros - Europa Press - Archivo

MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

La contaminación del aire tiene repercusiones "graves" en la salud y las ciudades "tienen un amplio margen de mejora", sostiene el profesor del Área de Urbanismo de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad CEU San Pablo, Juan Arana, que añade que "se estima que el automóvil es con diferencia el factor más determinante en el empobrecimiento de la calidad del aire".

Con motivo de la celebración este sábado 5 de junio del Día Mundial del Medio Ambiente, el arquitecto defiende que "cualquier estrategia de mejora de calidad ambiental, necesariamente, incluye planes de reducción del tráfico de vehículos privados".

En este sentido, el experto explica que "el modelo de crecimiento urbano actual está basado en el automóvil" y alerta de que "la ampliación del extrarradio urbano implica un crecimiento de infraestructuras y espacios residuales que es a su vez motivo de una mayor dependencia del vehículo".

Para resolver este problema, apuesta por "modificar patrones de movilidad" en las ciudades para "reducir de forma significativa la cantidad de desplazamientos en vehículo motorizado". "Estas medidas no excluyen aquéllas centradas en la renovación tecnológica, pero sí exigen cambios estructurales en la forma de vivir, construir y planificar nuestras ciudades", subraya el arquitecto.

Como detalla el CEU en un comunicado, entre las modificaciones de patrones de movilidad, la implementación de zonas de bajas emisiones se consolida como una estrategia para la mejora de la calidad del aire. Además, estas medidas deben ir acompañadas de un impulso a la ciudad de cercanía: la peatonalidad, los desplazamientos no motorizados y una apuesta decidida por el transporte público.

En paralelo, se observa cómo surgen con fuerza proyectos de transformación de la movilidad que implican estrategias que atañen el replanteamiento del espacio público e incluso la reordenación de la vida urbana.