Generador Diésel de la central nuclear de Santa María de Garoña
PEDRO CANTERO SANCHO/ NUCLENOR
Actualizado: martes, 1 agosto 2017 14:33

   MADRID, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Las organizaciones ambientales Ecologistas en Acción y Greenpeace han expresado su "felicidad" y "satisfacción" por la decisión del Gobierno de cerrar de forma definitiva la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) que abre "la puerta del fin de la energía nuclear en España".

   Además, celebran que la decisión se produce después de "más de cinco años de lucha" que han servido para que el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, haya "dado la razón" a los argumentos expresados por las ONG en contra de la renovación de la autorización de la planta.

   Para el portavoz de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, la decisión del Ejecutivo es "acorde al clamor social y político" de los últimos años a favor del cierre del reactor de Burgos y celebra que finalmente el "buen sentido común" se ha impuesto.

   Castejón ha criticado en declaraciones a Europa Press el "largo proceso" no ha podido ser "más alambicado, complejo y oscuro" y considera inaudito que después de cuatro años y medio se hayan dado diez días para presentar alegaciones que se han estudiado "en dos días", por lo que califica de "paripé" el trámite de audiencia dado por el Gobierno.

   En este camino, ha lamentado que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sale "damnificado" porque "ha quedado a la altura del barro" puesto que ha permitido la continuidad de Garoña "cambiando las normas" para que "al final, el Gobierno no haya dado permiso".

   En todo caso, ha expresado su "alegría" por el fin de "esta amenaza para toda la cuenca del río Ebro", por que se acaba con el riesgo de fuga y de un accidente en una central nuclear "vieja" e idéntica al reactor 1 de la accidentada Fukushima (Japón), además de porque se dejarán de generar más residuos nucleares.

   Además, valora que la decisión del Gobierno "sienta precedente" para el sector nuclear y el resto de centrales y aboga por que el parque nuclear español se vaya cerrando según vayan cumpliendo sus respectivos permisos de operación.

   En este contexto, opina también que a Nuclenor "no le preocupaban" los trabajadores sino que en realidad cerró en 2012 para "presionar" al Gobierno y conseguir mejores condiciones fiscales para el sector. "Garoña ha sido rehén de Iberdrola y Endesa frente al Gobierno", ha concluido Castejón, que celebra el "fin" de un "largo y tortuoso proceso político y económico".

   En la misma línea de celebración, la responsable de la campaña de energía nuclear de Greenpeace, Raquel Montón, ha mostrado su satisfacción porque "este es el primer paso del fin del cierre del resto de las centrales nucleares" tras un debate "extensísimo" en el que el Gobierno ha llegado a "las mismas conclusiones" que la ONG llevaba años exponiendo.

   "El ministro ha concluido que no era necesaria para el parque eléctrico, que las inversiones eran muy elevadas y que las empresas vieron que no era viable", ha comentado Montón a Europa Press y ha advertido de que el resto de las centrales también van a cumplir 40 años de vida útil y tendrán que hacer inversiones "cuantiosas".

   Por ello, ha reclamado la necesidad de abordar un proceso de cierre programado del resto del parque nuclear y de renovar el Plan Estatal de Residuos Nucleares, ya que según ha recordado está "obsoleto" desde hace siete años.

   En ese contexto, ha pedido garantizar la financiación de la gestión de los residuos nucleares que en la actualidad está en déficit y ha destacado también que el cierre de Garoña supone una "oportunidad" de creación de empleo en el proceso de desmantelamiento nuclear.

   "Garoña cierra porque la ampliación de su vida no es rentable para sus dueños, pero lo celebramos porque cerrar las nucleares es más seguro y rentable que darles más licencias", ha declarado Raquel Montón, responsable de la campaña de Energía nuclear de Greenpeace.

   Montón estima que el desmantelamiento de todo el parque nuclear de España puede generar unos 100.000 puestos de trabajo que pueden suponer también "un motor económico" para las zonas afectadas.

   La portavoz de Greenpeace ha recordado a Nadal que los argumentos esgrimidos de falta de consenso en el Congreso de los Diputados, la falta de acuerdo entre las empresas y las inversiones necesarias, son razones que la ONG llevaba diciendo "más de cinco años".

   Finalmente, ha mostrado la satisfacción de la organización como "uno más de todos los actores" que llevan desde hace muchos años el cierre nuclear, por eso ve una "victoria" la decisión del Gobierno anunciada este 1 de agosto. "No sé cuantas veces hemos defendido y peleado el cierre de Garoña. Es motivo de alegría (el cierre) porque permitirá crear entre todos un mundo mejor y más verde", ha concluido.

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