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BRUSELAS, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -
Los embajadores ante la UE de los Veintisiete han acordado este miércoles dejar de cancelar hasta finales de 2030 parte de los derechos que permiten a las empresas emitir CO2 y que la Unión Europea retira de la circulación cuando existe un exceso, con el objetivo de conservar esos permisos dentro de la reserva del mercado de carbono y poder disponer de un mayor margen de actuación si en los próximos años se produce una escasez.
La medida afecta a la denominada Reserva de Estabilidad del Mercado, una herramienta creada por la Unión para evitar grandes desequilibrios en su mercado de carbono, en el que las empresas de los sectores cubiertos deben contar con un derecho de emisión por cada tonelada de CO2 que liberan a la atmósfera.
Según las reglas actuales, cuando el volumen acumulado en esta reserva supera los 400 millones, la cantidad que rebasa ese umbral se elimina definitivamente, una disposición cuya aplicación los Estados miembro plantean ahora suspender hasta que termine 2030.
Así, los títulos que excedan ese límite permanecerán almacenados en lugar de desaparecer del sistema, lo que permitirá contar con un mayor colchón para hacer frente a eventuales tensiones en la oferta a medida que avance la reducción de emisiones.
A partir del 1 de enero de 2031, volverá a aplicarse la cancelación, aunque con un margen mayor, ya que el volumen que podrá acumularse antes de eliminar el excedente se duplicará de los 400 millones actuales a 800 millones.
La posición del Consejo se distancia así de la propuesta de la Comisión Europea, que planteaba suspender este mecanismo de manera indefinida, mientras que los Estados miembro han optado por mantenerlo paralizado durante los próximos cuatro años y recuperarlo después con un umbral más amplio.
El cambio tiene un alcance limitado y no modifica el diseño general de la Reserva de Estabilidad del Mercado, cuyas normas serán abordadas de forma más amplia en el marco de la revisión del sistema europeo de comercio de emisiones presentada por Bruselas el pasado julio.
El acuerdo alcanzado este miércoles constituye la posición de los Veintisiete para negociar ahora el texto definitivo con el Parlamento Europeo, unas conversaciones que la Presidencia irlandesa espera concluir antes de que termine este año.