La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera y el ex ministro de Industria, Turismo y Comercio de España, Miguel Sebastián, participan en un desayuno informativo, en el Hotel Intercontinental, a - Marta Fernández Jara - Europa Press
MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha apelado a la responsabilidad institucional de todos los grupos parlamentarios para dar un mensaje de tranquilidad y no "enardecer los sentimientos de preocupación" sino aportar propuestas para resolver problemas como la gestión del agua.
Durante su participación en un acto organizado por Club Diálogos para la Democracia junto al exministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, Ribera ha lamentado que es "muy fácil", y van "unos cuantos ejemplos esta legislatura", buscar argumentos "demagógicos" que eleven la preocupación social, pero asegura que en materia de agua, "nunca ha habido tantos recursos" para acometer un esfuerzo inversor "muy importante" y para un calendario "exigente" de actuación que el Gobierno cumple "mes a mes".
La vicepresidenta es "optimista" respecto a la convergencia de consenso creciente sobre la importancia del agua aunque, ha reiterado su apelación a la responsabilidad de los grupos parlamentarios para concentrase en la mayoría social y mantener las premisas que permitan garantizar la actividad económica sin distorsionar o desequilibrar en favor de grandes corporaciones o de intereses que "no necesariamente tienen por qué tener en cuenta la preocupación individual de los ciudadanos".
Ribera ha recordado que es momento de ajustarse "mucho más" a los límites del planeta y a la construcción de la prosperidad de las personas pero considera que sería "deseable" que cada vez que toque un asunto relevante en materia de agua se puedan producir "decisiones" en torno a la planificación sin que se trate de pasar por encima de quien gobierne en cada momento y en cada uno de los territorios.
Respecto al actual proceso de planificación hidrológica, la ministra ve un "progreso muy notable en el entendimiento del agua en España" donde se han dejado de oír frases que "claramente" eran contrarias a la realidad.
Ahora, en su opinión, "todo el mundo" percibe que tiene que haber seguridad en el acceso del agua y después de tres años de trabajo para lograr el tercer ciclo de los planes de cuenca se ha llegado aquí "con un nivel de madurez y consenso técnico, político y territorial" que da cuenta de como la sociedad ha ido convergiendo en el entendimiento de las limitaciones físicas del agua no dependen de la voluntad de nadie.
"Hay que hacer un esfuerzo aprovechando que contamos con un sector de ingeniería y de los servicios ligados del agua en España extraordinariamente muy potente y moderno", ha apostado.
No obstante, entiende que cada uno, según sus necesidades de proximidad vea las cosas de una forma diferente, pero ha apostillado que la responsabilidad como Gobierno es "maximizar el interés general y las respuestas que hay que ofrecer".
En este contexto, ha reflexionado sobre la necesidad de reforzar, y modernizar la capacidad de contar con aportaciones adicionales de agua, de buscar la eficiencia y la inteligencia en la gestión así como que todos los ríos tengan definido su caudal ecológico con criterios técnicos, científicos y en todos igual. "No es que tengamos enchufe por un río o por otro", ha comentado.
En el actual contexto, ha subrayado que el agua es un recurso "escaso y precioso" que requiere de un tratamiento "muy inteligente" y conocedor de sus condiciones de contexto para una buena gestión.
En cuanto a las novedades de la planificación hidrológica 2023-2027 y cuya tramitación ultima el Gobierno, ha explicado que integra plenamente la gestión con los escenarios climáticos, puesto que antes tenía en cuenta el volumen de agua medio mientras que ahora se pasa a extremos. A ese respecto, ha incidido en que la responsabilidad del planificador pasa por estar preparado para disponer de agua en condiciones extremas de periodos prolongados de sequía pero también para poder reaccionar y responder en situaciones de lluvias torrenciales e inundaciones que se "desgraciadamente" se producen con cada vez más frecuencia.
Finalmente, la vicepresidenta ha valorado que el agua, igual que la energía, están en un momento paralelo de cambio conceptual y de enfoque muy importante y ha afirmado que España es una potencia industrial en servicios en materia de agua.