La Ruta BBVA pone fin a su etapa americana sin saber si volverá

La Ruta BBVA, en la ciudad maya de Calakmul
ÁNGEL COLINA/RUTA BBVA
Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 15 julio 2016 9:00

La muerte de Miguel de la Quadra-Salcedo y el fin del patrocinio del banco siembran dudas sobre el futuro del programa

CANCÚN (MÉXICO), 15 (De la enviada especial de EUROPA PRESS, Ana Moreno)

La XXXI edición de la Ruta BBVA, conocida como Ruta Quetzal, acaba de poner fin a la etapa americana de su expedición, una aventura que ha llevado a 180 jóvenes de entre 18 y 19 años a las selvas mayas de Yucatán (México), pero que podría ser la última de este gran proyecto ideado por Miguel de la Quadra-Salcedo a finales de los años setenta.

Sólo seis días antes de comenzar la expedición de este año, y apenas un mes después del fallecimiento del periodista y aventurero español, el BBVA anunció que suspendía el patrocinio de la Ruta después de 24 años, por lo que, cuando termine la etapa española del viaje, el proyecto quedará en una situación de incertidumbre a la que sus responsables no pueden dar todavía respuesta.

De hecho, en los últimos años era habitual que días antes de que terminara cada edición de la Ruta ya se anunciase el destino americano de la del año siguiente, si bien en esta ocasión eso no ha ocurrido por la sencilla razón de que no se sabe si el año que viene habrá Ruta.

Andrés Ciudad, subdirector de la Ruta BBVA, ha reconocido que la decisión del banco fue muy precipitada y en la organización no pudieron hacer ninguna "reflexión" sobre el futuro del proyecto antes del inicio de la expedición a México, si bien ha apuntado que "hay varias aristas que han sido estudiadas".

Eso sí, ha remarcado que aún no se ha estudiado nada en profundidad y que será a partir de septiembre cuando la organización se siente a pensar en su futuro. "Sabemos gestionar el proyecto, eso lo hemos demostrado. Pero la cosa tiene más profundidad que simplemente decir: 'vamos a seguir'", ha explicado el subdirector a los periodistas que acompañan a la Ruta.

¿HAY FUTURO SIN MIGUEL DE LA QUADRA?

Ciudad se refiere a la ausencia de Miguel de la Quadra-Salcedo, principalmente. Según ha señalado, conseguir la financiación para la Ruta es "difícil" porque es un proyecto "muy costoso", qué duda cabe, pero la "personalidad" que su creador le imprimía era lo que marcaba la diferencia con respecto a otros planteamientos parecidos.

"¿El programa es valioso 'per se' sin la figura de Miguel o la figura de Miguel es lo que le hace valioso? Una cosa es la personalidad de Miguel y otra es si el proyecto es lo suficientemente bueno sin él", ha subrayado el subdirector, que ha indicado que este tipo de preguntas es lo que tendrán que reflexionar a partir de septiembre.

Ciudad considera que esta reflexión debe abarcar desde si la Ruta satisface los intereses de los jóvenes actuales, pero también admite que en el programa hay una vinculación de la familia de De la Quadra-Salcedo que no se puede obviar, pues también tiene mucho que decir.

Los dos hijos del aventurero están implicados directamente en el proyecto desde hace años. El mayor, Rodrigo, se encarga de toda la producción televisiva de la Ruta, mientras que el menor, Íñigo, es responsable de la presencia de la Ruta en las redes sociales.

DOS POSTURAS DISTINTAS

Íñigo de la Quadra-Salcedo tiene una opinión algo diferente de la del subdirector: "Hay una cosa que tengo clara. No tengo ninguna intención de que la obra de mi padre se termine. Es obvio que, sin Miguel, el programa va a ser distinto, pero eso no significa que no tengamos buenas ideas y que no lo podamos conseguir", ha manifestado.

Mientras que Ciudad se decanta por hacer una gran reflexión sobre el objetivo mismo de la Ruta, el hijo menor de Miguel de la Quadra-Salcedo opina que el futuro proyecto, si es que existe, "tiene que ser lo más parecido posible" a lo que ideó su padre y esta será la postura que defienda cuando la organización se reúna en septiembre.

Sobre la financiación de una posible nueva Ruta, Íñigo de la Quadra-Salcedo reconoce que "conseguir un millón y medio de euros" de un solo patrocinador es "muy difícil", pero sí cree que "es más fácil que diez personas o empresas te den 100.000 euros cada uno".

Así, ha asegurado que está abierto a todas las posibilidades de financiación que se puedan plantear. A su juicio, "hay que buscar a la gente que quería y tenía interés en el programa". "Me voy a dejar la piel intentándolo", ha remachado.

10.000 RUTEROS

De las reuniones que la organización celebre en septiembre saldrá el futuro de la que es conocida por todos como Ruta Quetzal, un programa que empezó en 1979 y siguió en 1985 ya de forma consecutiva cada año y que ha creado una gran familia de 10.000 ruteros de todo el mundo.

Muchos de los expedicionarios de este año, algunos de ellos ya siendo hijos o hermanos de antiguos ruteros, se han preguntado en esta etapa americana por el futuro de la Ruta e incluso han ido preguntando a miembros de la organización cómo pueden ayudar para intentar que el proyecto siga adelante.

Y es que, se hable con quien se hable, todos los antiguos ruteros dicen lo mismo: que la Ruta les cambió la vida y para ellos supuso un antes y un después. Prueba de ello son los antiguos ruteros que la expedición de este año se ha ido encontrando en su recorrido y que, aprovechando que viven en México, se han desplazado exclusivamente a esos lugares para coincidir con sus 'herederos'.

DOS PERIODISTAS RUTEROS

Además, dos de los periodistas que han acompañado este año a la Ruta fueron también expedicionarios: Nacho González, del diario 'El Mundo', en 1990 --cuando la Ruta aún se llamaba Aventura 92-- , y Jon Ariztimuño, de Antena 3, en 1997 --ya como Ruta Quetzal Argentaria--.

Ellos comparten la idea de que "la Ruta te cambia la vida", y no creen que sea una frase hecha, ya que es un viaje iniciático que además se hace a una edad de cambios y en la que se toman importantes decisiones, como qué profesión elegir.

Nacho González asegura que empezó Aventura 92 siendo una persona y regresó siendo otra muy distinta. Para un chico de 17 años que apenas había salido de su ciudad, y mucho menos de su país, el proyecto ideado por Miguel de la Quadra-Salcedo le permitió conocer otras culturas y, sobre todo, "conocer el mundo a través de las personas".

Jon Ariztimuño opina de la misma manera. Lo que él vivió hace casi 20 años le cambió la forma de ver el mundo y su propia vida: fue la Ruta la que le hizo darse cuenta, con 17 años y a punto de empezar sus estudios universitarios de que quería ser periodista.

ACORTAR DISTANCIAS Y FRONTERAS

Y, a su juicio, el objetivo que tenía Miguel de la Quadra-Salcedo al crear este programa se cumple año tras año, pues la Ruta "acorta distancias y fronteras" porque permite a estos jóvenes conocer a otros de países que hasta ese momento a lo mejor sólo habían visto en televisión.

Los mejores recuerdos que ambos periodistas guardan de la Ruta son sus compañeros, con los que a día de hoy siguen manteniendo contacto, intensificado en nuestra época gracias a las redes sociales. Incluso, Jon Ariztimuño llegó a asistir a una 'boda rutera' de dos antiguos expedicionarios.

Sea lo que sea lo que pase con la Ruta, no queda lugar a dudas que este proyecto que ideó Miguel de la Quadra-Salcedo deja un legado imborrable y, con él, las huellas de más de 10.000 ruteros repartidas por infinidad de rincones de España, Portugal y América.

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