Tres pioneros en detectar el aumento del nivel del mar por cambio climático, premios BBVA fronteras del conocimiento

Johnatan Church, científico Premio Fundación BBVA Fronteras del conocimiento
FUNDACIÓN BBVA
Publicado 09/01/2019 12:43:35CET

   MADRID, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

   La Fundación BBVA ha concedido el premio Fronteras del Conocimiento en la categoría de cambio climático a tres científicos -- la francesa Anny Cazenave, el australilano John Church y el británico Jonathan Gregory-- pioneros en utilizar y aplicar los datos obtenidos a través de satélites para detectar, comprender y predecir los cambios en el nivel del mar a consecuencia del calentamiento global.

   El jurado ha valorado que los tres han sido "pioneros" en integrar las observaciones de satélite con las medidas in situ y las innovaciones en modelos numéricos para lograr describir de forma "precisa y consistente" el cambio del nivel del mar a escala global. El acta del Premio destaca que además de identificar el efecto de la actividad humana en el aumento del nivel del mar, el trabajo de los galardonados ha descubierto que el ritmo al que se produce este incremento se está acelerando.

   Asimismo, el jurado del premio Fronteras del Conocimiento en su categoría de cambio climático destaca que el "aumento del nivel del mar pone en peligro las áreas a baja altitud, con múltiples impactos sociales y ecológicos". "Dados los muchos factores que intervienen, interpretar y proyectar los cambios en el nivel del mar constituye un desafío científico de enorme calibre", insiste.

   El jurado considera que los tres científicos han enfatizado la gravedad del problema y la necesidad urgente de que la comunidad internacional adopte medidas eficaces para afrontar la amenaza y reducir su potencial impacto.

   Tras una labor de décadas para identificar la huella del hombre en un rango tan amplio, hace solo dos años que John Church, uno de los galardonados, publicó en la revista Nature la confirmación de que el factor más importante en el aumento del nivel del mar es en la actualidad, y desde 1970, la acción humana.

   Church llegó a esta conclusión obteniendo e integrando información de múltiples fuentes, y para ello fue esencial el trabajo de los tres galardonados, tanto de forma independiente como en colaboración y siempre complementaria.

   Como afirma el acta, Cazenave, Church y Gregory han sido "pioneros en la integración de las observaciones de satélite con las medidas in situ y las innovaciones en modelos numéricos, para lograr una descripción precisa y consistente del cambio en el nivel del mar a escala global".

   "Sus hallazgos han sido instrumentales a la hora de poner a prueba nuestra comprensión del funcionamiento del sistema Tierra y formular proyecciones mejor consolidadas", elogia el jurado.

   Cazenave es directora de Ciencias de la Tierra en el Instituto Internacional de Ciencias Espaciales, en Berna (Suiza), y es científica emérita en el Laboratorio de Estudios de Geofísica y Oceanografía Espacial de la agencia espacial francesa, CNES. Church es catedrático de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sidney (Australia). Gregory es catedrático del Departamento de Meteorología la Universidad de Reading (Reino Unido), y científico sénior del Centro Nacional de Ciencia Atmosférica.

   Los premiados, además de identificar el efecto antropogénico en el aumento del nivel del mar, ha descubierto que el ritmo al que se produce este incremento se está acelerando. "Tomada en conjunto, su investigación demuestra la aceleración reciente del aumento en el nivel del mar a escala global, y cuantifica las aportaciones relativas de las diferentes causas del aumento, principalmente la expansión térmica del océano y el deshielo de los casquetes polares y de los glaciares, provocados por el calentamiento global antropogénico", señala el acta.

   Las observaciones de los satélites iniciadas en los años 90 fueron clave para llegar a estas conclusiones y Cazenave, experta en geofísica, es pionera en interpretar estas mediciones, llevadas a cabo por primera vez con el satélite francoestadounidense TOPEX/Poseidon.

   Su trabajo resolvió errores en estimas anteriores y proporcionó el primer conjunto de datos preciso y fiable sobre el nivel del mar a escala global.

   Church, oceanógrafo, y Cazenave lograron reconciliar los nuevos datos de satélite con los registros locales de que se disponía, y consiguieron así construir un registro fiable de la evolución del nivel del mar en época reciente. Para ampliar ese registro al pasado, y también para hacer proyecciones de futuro, resultaron fundamentales los modelos numéricos desarrollados por Gregory.

   Gregory, por su parte, es experto en determinar el grado de sensibilidad del sistema climático a los distintos agentes, ya sea el aumento de concentración de CO2 atmosférico o el ritmo de deshielo.

   "Mi contribución ha sido combinar modelos que incluyen todas las variables que influyen sobre los cambios en el nivel del mar, para mejorar nuestra comprensión del pasado y así poder realizar proyecciones hacia el futuro", expone el científico que señala que la confianza ha mejorado porque ahora se puede entender mejor el pasado. "Ahora podemos explicar cómo y por qué ha cambiado el nivel del mar a lo largo de los últimos 150 años, y la comprensión del pasado nos da confianza para predecir el futuro", concluye.

   Church, por su parte, ha insistido en que el nivel del mar está aumentado a un ritmo cada vez mayor. "Si continuamos sin reducir nuestras emisiones, podríamos sufrir un aumento de hasta un metro, quizás más a finales de siglo. Pero si tomamos medidas urgentes y efectivas, podríamos reducir el impacto poco más de medio metro. Y este aumento durará muchos siglos", denuncia.

   En este contexto, el recién premiado ha resaltado que unos 100 millones de personas viven a menos de un metro de un nivel de marea alta, así que en un siglo podría haber 100 millones de personas teniendo que adaptarse de alguna manera para proteger sus casas, retirándose de la costa o protegiéndola".

   Por ello, asegura que el problema, además de importante es urgente y lamenta que "muchos" políticos reconocen su importancia, pero pocos asumen el grado de urgencia con el que se debe reaccionar y considera que el objetivo de lograr limitar el aumento de la temperatura hasta 1,5 grados centígrados es "un buen objetivo".

   "En España, y en cualquier otro país con costa, es necesario planificar adaptaciones al aumento del nivel de mar en el siglo XXI, y más allá, porque el aumento del nivel del mar no va a parar en 2100. Y por supuesto, tenemos que mitigar las emisiones para evitar los peores escenarios" ha manifestado e incide en que "no es demasiado tarde".

   Cazenave ha reclamado también una mayor actuación contra el cambio climático porque el aumento del nivel del mar es "solo uno de los impactos" y se ha invitado a los escépticos a comparar el clima de 2019 con el de hace 10 o 15 años. "A los escépticos les diría que comparen el clima en 2019 con el de hace 10 o 15 años. Les diría simplemente que se fijaran en los hechos y en las observaciones", concluye Cazenave.

   El jurado de esta categoría ha estado presidido por Bjorn Stevens, director del Instituto Max Planck de Meteorología (Hamburgo, Alemania), y ha contado como secretario con Carlos M. Duarte, titular de la Cátedra Tarek Ahmed Juffali en Ecología del Mar Rojo en la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdalá (Thuwal, Arabia Saudí), como secretario.

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