MADRID, 5 Oct. (EDIZIONES, psicóloga Elena Trigo) -
Hace algún tiempo me topé con una preadolescente de 11 años, Paula, que lloraba en el jardín mientras su familia almorzaba en casa, no quería comer. Le pregunté por qué. No quería acabar siendo una "foca" como su hermana. Esta chica estaba gestando lo que años después se hizo patente: anorexia.
Ana siempre fue la gordita de la clase, se metían con ella. Cuando tenía 13 años sus padres se separaron. Fue entonces cuando Ana tomó una determinación: eliminar sus molestos michelines y volverse delgada.
Se apuntó al gimnasio, siguió una estricta dieta y a pesar de llegar a pesar 32kg con su 1,60 de estatura, no se sentía satisfecha, quería adelgazar más y más, ser la más delgada, la más guapa, la más perfecta...
Puede que padezcas, o conozcas a alguien que como Paula y Ana sufre de Anorexia Nerviosa. Famosas como Lady Gaga, Victoria Beckham y Mary-Kate Olsen han reconocido públicamente su enfermedad.
El 1% de la población tiene este trastorno, siendo un 95% mujeres.
PERO... ¿QUÉ ES LA ANOREXIA NERVIOSA?
Es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por la búsqueda frenética de la delgadez. Para ello se utilizarán dietas muy estrictas, se practicará ejercicio físico extenuante o se recurrirá al uso de laxantes, diuréticos y enemas. Todo vale con tal de alcanzar su objetivo.
¿POR QUÉ ESA FIJACIÓN POR LA DELGADEZ?
La sociedad en que vivimos ha elevado la delgadez a categoría de virtud máxima. Asociamos la delgadez de forma natural e inconsciente con la felicidad y el éxito. "Si eres delgado la vida te resultará más sencilla, encontrarás trabajo con más facilidad, ligarás más, te tratarán mejor y por supuesto, serás más feliz". ¿Quién no quiere estar delgado?
El problema en la anorexia es que este deseo colectivo y prácticamente universal en occidente se convierte en la obsesión principal de la persona, en su motivo vital. Todo lo demás queda apartado. La delgadez se convierte en la diosa que todo lo puede. "Si estoy delgado...todo lo demás irá bien".
La anorexia tiene un origen multicausal y suele ser el síntoma más palpable de los problemas emocionales del paciente. Digamos que la anorexia es la parte más visible del iceberg. Surge como mecanismo de adaptación frente a problemas vitales que el paciente percibe como incontrolables.
Para recuperar "el control" y superar esa indefensión opta por controlar lo que sí puede manejar a voluntad, su propio peso. La delgadez es para ellos símbolo de poder y autocontrol. A corto plazo parece que funciona, pero a la larga es un desastre.
¿QUÉ SE TIENE EN CUENTA A LA HORA DE DIAGNOSTICAR?
Los psicólogos y psiquiatras nos apoyamos en una serie de criterios propuestos en nuestro manual de referencia, el DSM-V, a la hora de valorar si alguien padece o no anorexia.
A. Restricción voluntaria de la ingesta de alimentos, que produce un descenso de peso. En niños y adolescentes puede que no alcancen el peso normal para su edad y talla.
B. Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso. Los pacientes a pesar de haber adelgazado muchísimo y encontrarse muy por debajo de su peso saludable, continúan con este pavor, que les impide mejorar.
Son fóbicos a la gordura y se convierten en expertos en dietética, controlan las calorías de cada alimento y restringen su ingesta cada vez más. Pueden pasar un día entero habiendo comido únicamente una zanahoria.
C. Se ven gordos a pesar de su bajo peso. Perciben distorsionadamente su propio cuerpo, aunque no el de los demás. Convierten su cuerpo en la definición de su valía como personas, y niegan el peligro que comporta su bajo peso para la salud.
¿CUÁNTOS TIPOS DE ANOREXIA EXISTEN?
Existen DOS TIPOS de anorexia y en función de la personalidad de cada uno, será más probable uno u otro.
-Anorexia de tipo restrictivo: Caracterizada, como su nombre indica, por la restricción. La reducción de peso se consigue a través únicamente de dietas, ayuno y ejercicio físico extenuante.
-Anorexia de tipo compulsivo/purgativo: La persona ingiere compulsivamente grandes cantidades de alimentos en poco tiempo (atracones), tras ello se siente culpable y procura eliminarlo todo de su cuerpo mediante vómitos, uso excesivo de laxantes y diuréticos o enemas (purgas).
¿CUÁLES SON LOS SIGNOS DE ALARMA?
La anorexia nerviosa es difícil de detectar en sus fases iniciales, ya que quien la padece no tiene conciencia de enfermedad, niega sus síntomas y huirá de quien le diga lo contrario.
Muchas veces son los propios padres quienes minimizan lo evidente por miedo o sentimientos de culpa que retrasan la búsqueda de ayuda. Sin embargo, la detección precoz es clave. Si descubrimos la enfermedad en sus inicios, tendrá probablemente un carácter más leve y será más fácil de tratar.
El inicio más frecuente es en torno a los 12-18 años, aunque están aumentando los casos en mujeres mayores de 40 años.
Algunas pistas que te pueden ayudar:
CAMBIOS FÍSICOS: Pérdida de peso, desaparición de la menstruación, cansancio, baja tensión arterial, debilidad, mareos o desmayos, intolerancia al frío, caída de cabello, sequedad de piel, osteoporosis, aumento del vello corporal.
CAMBIOS DE CONDUCTA: Seguir una dieta muy restrictiva (empiezan eliminando los fritos y alimentos más calóricos y continúan quitando hasta no poder comer prácticamente nada), comer lento, separar la comida y "juguetear con ella", beber mucha agua con la intención de llenarse, pesarse constantemente, dejar de salir con sus amigos, evitar el contacto social y hablar de comida, zafarse para comer a solas, abusar de laxantes o diuréticos, practicar demasiado ejercicio físico, centrarse excesivamente en los estudios, rutinas hiperactivas...
PENSAMIENTOS Y EMOCIONES TÍPICAS: Obsesión por el peso corporal (se pasan el día pensando en comida, en qué comer y qué hacer para no engordar), idea sobrevalorada de adelgazar, sentirse o verse gorda aun estando por debajo del peso normal para su edad y talla.
También sienten baja autoestima, sentimientos de ineficacia personal, aumento de la irritabilidad, tristeza, deseo de aislarse para evitar preguntas o críticas hacia su peso, pánico a la gordura, a pesar de su pérdida de peso nunca están satisfechas y sienten que la comida domina sus vidas.
¿QUÉ PODEMOS HACER?
Si sospechas que tu amiga, hermana, madre o hija... padece anorexia, lo primero sería intentar persuadirla para buscar ayuda médica, psicológica o psiquiátrica.
Estas frente a un trastorno grave, que provoca la muerte en el 7% de las personas afectadas. Anuncios como el italiano que protagonizó Isabelle Caro, que falleció poco tiempo después, hacen visible el grave riesgo que comporta. Sin embargo, si actúas a tiempo las tasas de recuperación con tratamiento son elevadas.

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¿CÓMO ES EL TRATAMIENTO?
Existen tres modalidades de tratamiento: Ambulatorio, en hospital de día y mediante ingresos hospitalarios. La elección va a depender de las condiciones de desnutrición y sociales-ambientales del afectado.
Las personas más gravemente afectadas y desnutridas, habrán de permanecer un tiempo internas en su hospital, donde el tratamiento restablecerá un peso saludable para evitar complicaciones mayores.
Si acudes pronto a tu médico y cuentas con apoyo social o familiar, probablemente tu tratamiento sea ambulatorio y puedas vivir en tu casa, e ir de vez en cuando al profesional asignado.
Una opción intermedia ente estas dos es el hospital de día, que se suele utilizar en la fase de transición entre internamiento y tratamiento ambulatorio, o en casos donde el entorno social o familiar no favorece la mejoría.
El tratamiento se centrará inicialmente en producir un aumento de peso y reestablecer unos hábitos alimenticios sanos. Una vez conseguido esto, un buen tratamiento irá más allá de los síntomas y se focalizará en los aspectos que subyacen a la anorexia, los problemas del paciente que la causaron.
Te animo a buscar una solución, no tienes por qué temer a la báscula, ni pasar hambre, se puede vivir de otro modo.
“Si estoy bien tomo el camino que deseo, si estoy “enfermo”, no soy yo el que decide: es mi enfermedad”. (Cioran, E.)
Elena Trigo López
Psicóloga
www.doctorcarloschiclana.com
LIBORS PARA INDAGAR MÁS:
La jaula dorada: el enigma de la anorexia.
Trastornos de la alimentación: Claves para identificarlos y prevenirlos.
Miedo a comer: Cómo detectar, prevenir y tratar la anorexia y la bulimia.
Vencer la anorexia.
Vencer la anorexia: Diario de Marta.