MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
La organización ecologista WWF/Adena alertó hoy en un informe de que el cambio climático ha aumentado las probabilidades de que Europa sufra inviernos extremos, con fuertes tormentas y vientos que incrementarán además los daños materiales y las pérdidas económicas.
Los efectos comenzarán a sentirse en el oeste y centro de Europa. En el norte de España los días con viento fuerte podrían aumentar un diez por ciento y sus velocidades máximas podrían incrementarse entre un dos y un cuatro por ciento.
El informe 'Tormentas sobre Europa' pronostica que hasta finales de este siglo las tormentas habrán aumentado un 25 por ciento; igual que la velocidad máxima del viento, que será entre un ocho y un 16 por ciento superior. Son fenómenos extremos que se producirán como consecuencia del calentamiento del planeta, cuyas consecuencias comenzarán a sentirse en el oeste y centro de Europa.
La responsable del Programa de Cambio Climático de la organización, Mar Asunción, subrayó que hay que reducir la dependencia de los combustibles fósiles contaminantes, antes de que los cambios sucedan más deprisa y no podamos adaptarnos a ellos.
En esa línea, pidió al Ejecutivo español que recorte los derechos de emisión que concederá a la industria en el próximo plan de asignación porque todavía se está a tiempo. El informe destaca que la mayor fuente de emisiones de efecto invernadero procede del sector eléctrico, principal responsable del cambio climático y de los actuales y futuros fenómenos climáticos extremos.
En ese sentido, los ecologistas recuerdan que el sector eléctrico provoca el 37 por ciento de las emisiones mundiales de CO2 causadas por el hombre por quema de combustibles fósiles como el carbón.
El informe, abordando los intereses económicos, a los que los Gobiernos parecen mucho más sensibles, alerta de que las pérdidas materiales pueden ser considerables. Así, creen que un aumento del seis por ciento en las tormentas podría multiplicar por cinco la media anual de daños. El oeste de Europa sería la primera zona en notarse, seguido de Holanda y Francia.
LA ANTÁRTIDA SE DERRITE
En el norte de España los días con vientos fuertes podrían aumentar un diez por ciento y sus velocidades máximas podrían ser entre un dos y un cuatro por ciento superior a las actuales. En Francia a finales de siglo podría haber entre un 10 y un 20 por ciento más de tormentas y en Holanda las velocidades máximas del viento serán entre un dos y un 15 por ciento superiores.
También en relación con el cambio climático, y pese a que algunos dirigentes como el presidente de Estados Unidos George W. Bush se resistan a creerlo, otro estudio realizado sobre la Antártida demuestra que es una realidad cada vez más palpable. Desde el año 2002, la Antártida ha perdido hasta 152 kilómetros cúbicos de hielo por año. Así lo han constatado científicos estadounidenses en un estudio que publica la revista Science. Los científicos han utilizado datos de un par de satélites de la NASA que orbitan la Tierra conjuntamente y creen que la Antártida ha perdido esa superficie por la disminución de la capa de hielo del oeste de la Antártida.
Muchas de las dudas en torno a las estimaciones de la pérdida de hielo de la Antártida proceden de cuestiones sobre la respuesta que experimenta la Tierra ante la descarga glacial en los pasados siglos.
Sin embargo, los datos que se han utilizado permite a los investigadores analizar cambios a largo plazo en las tasas de pérdida de masa no contaminados por los errores de esta respuesta postglacial.