Cardenal Sarah: "He dedicado mi libro al Papa y la gente continúa diciendo que estoy en contra. Es estúpido"

Publicado 07/11/2019 21:40:51CET
Palabra publica en España el tercer libro del Cardenal Robert Sarah
Palabra publica en España el tercer libro del Cardenal Robert Sarah - PALABRA - Archivo

MADRID, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

El prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del Vaticano, el cardenal africano Robert Sarah, ha lamentado este jueves 7 de noviembre que se comente que está en contra del Papa Francisco. Así lo ha puesto de manifiesto en la presentación en Madrid de su libro 'Se hace tarde y anochece', que ha escrito junto al periodista Nicolas Diat y que publica en España la editorial 'Palabra'.

"He dedicado mi libro al Papa y la gente continúa diciendo que estoy en contra del Papa. Es estúpido", ha recalcado asegurando que dice las "cosas claras" pero que no podrá encontrase "palabra, frase o actitud" que demuestre una oposición al Pontífice.

Así, el purpurado ha defendido que la unidad de la Iglesia se construye en torno al San Padre, rodeándolo con afecto, apoyándolo para mantener firme la fe y diciendo la verdad. "Busco ser leal al santo padre, sostenerlo en el ministerio y reforzando la fe al servicio del pueblo de Dios", ha dicho para asegurar que su elección para llevarlo a cabo es escribir y decir las "cosas firmes y precisas".

Sarah también ha abogado por redescubrir lo qué es la liturgia y ha lamentado que cuando el Pontífice oficia misa en la Basílica todos hacen fotos con los móviles, algo que no se ve en un a mezquita, según ha apuntado.

Además, ha recalcado que el camino de la esperanza para la Iglesia es el camino de la oración. "Sin oración la Iglesia no puede sobrevivir", ha añadido poniendo de ejemplo los monasterios y clausuras e invitando a pasar unos días en ellos para descubrir la oración y el silencio. "No creemos porque tengamos planes pastorales y estructuras sino que solo la oración salvará a la Iglesia", ha insistido.

El purpurado ha explicado que la intención de su nuevo libro es ayudar a los que se han alejado de la Iglesia a que sientan la presencia de Jesús. "Lo más triste y doloroso es cuando, ya sea por silencios cómplices o por perniciosos escándalos, aquella que está llamada a ser luz del mundo y sal de la tierra se vuelve sosa y oscura siendo deshonrada por unos enemigos que están dentro de ella", ha recalcado.

Por su parte, el secretario general de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, encargado de introducir al autor, ha hecho un repaso por los diferentes capítulos del libro del cardenal Sarah que ha calificado de "espléndido".

En concreto, se ha detenido en el diagnóstico de la "crisis de fe, del sacerdocio y de la Iglesia" y ha destacado la invitación que hace Sarah a "no caer en la trampa" de que "los escándalos secundarios que son fruto del pecado" impidan "dar testimonio del escándalo principal, el de la Cruz".

Asimismo, Argüello ha puesto de relieve el "elogio apasionado del celibato" que hace Sarah en el libro, rechazando "la tentación de poner en marcha dos tipos de sacerdote: uno con plenitud de oficio y otro de segunda clase", en referencia a la propuesta de ordenar a sacerdotes casados en la Amazonía.

También ha hecho hincapié en la advertencia que hace el cardenal africano de la "crisis de la herencia". "Somos herederos de la vida, de la gran tradición de la palabra que está escrita, herederos de nuestra condición sexuada que se manifiesta en todas y cada una de nuestras células", ha manifestado Argüello.

Si bien, ha señalado que en la actualidad la propuesta "dominante" en la sociedad es la de que "el fin justifica los medios" y ha criticado que haya gente que se escandalice con los problemas antropológicos y digan "no puede ser lo que se dice del hombre y de la mujer" y, al mismo tiempo, acepten "las reglas de juego de una economía de mercado sin un horizonte de bien común".

Argüello ha destacado asimismo la sorpresa que le causa a Sarah ver el "invierno demográfico" en Occidente junto a "propuestas antivida". "Yo en la tierra de donde vengo, de la España vacía, al mismo tiempo nos asustamos del crecimiento vegetativo negativo y las políticas son antinatalistas. El mundo al mismo tiempo se escandaliza de las consecuencias y entroniza y echa combustible en las causas", ha avisado Argüello.

Por otro lado, Argüello ha dicho que el "eclipse de Dios" hace volver a la sociedad a "tiempos del paganismo" que medía el tiempo de manera cíclica. Y ahora, a su juicio, hay un "rechazo de eternidad". "Se juzgan acontecimientos históricos como si estuvieran pasando hoy , lo que hace que surjan odio y escarnio", ha apuntado.

Precisamente, Argüello ha comentado que ahora mismo España se encuentra en los días previos a unas elecciones generales y ha lamentado que los partidos no hablan de bien común. "En los programas políticos se habla de interés general, de intereses corporativos pero no de bien común", ha zanjado.

'SE HACE TARDE Y ANOCHECE'

Uno de los temas que aborda en su libro el cardenal Sarah es el de la ordenación de sacerdotes casados en la Amazonía para que los habitantes de las zonas más remotas puedan tener acceso a los sacramentos. Esta propuesta ha sido incluida en el documento final del Sínodo de la Amazonía, aunque fue de las que más votos negativos obtuvo por parte de los padres sinodales.

Precisamente, el cardenal Sarah señala en su libro que sería "desdeñoso y humillante" ordenar sacerdotes a hombres casados. El purpurado está convencido de que la falta de sacerdotes en la Amazonía, no se resolverá ordenando a hombres casados, a viri probati que "no han sido llamados por Dios al sacerdocio, sino a la vida conyugal".

"Si, por una falta de fe en Dios y de resultas de una miopía pastoral, el sínodo de la Amazonía se reuniese para tomar decisiones sobre la ordenación de viri probati, sobre la fabricación de ministerios femeninos y demás incongruencias de este tipo, la situación sería sumamente grave", asevera el purpurado de la Curia en este sentido.

A su juicio, la Iglesia vive una crisis comparable a "la intensa hemorragia de los años 1970, cuando fueron miles los curas que dejaron el sacerdocio". De este modo, ha comentado que en las homilías existe "un extraño silencio en torno a las postrimerías".

"Se evita hablar del pecado original: es algo que suena arcaico. El sentido del pecado parece haber desaparecido. El bien y el mal ya no existen. Esa lejía tan sumamente eficaz que es el relativismo ha arrasado con todo. La confusión doctrinal y moral está exacerbada. El mal es el bien y el bien es el mal. El hombre ya no siente la necesidad de ser salvado. La pérdida del sentido de la salvación es la consecuencia de la pérdida de la trascendencia de Dios", ha manifestado.

El cardenal Sarah ha lamentado a su vez que "tantos obispos y sacerdotes descuiden su misión fundamental, que es su propia santificación y el anuncio del Evangelio de Jesús, para dedicarse a cuestiones sociopolíticas como el medioambiente, las migraciones y los sin techo".

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