Cataluña vive su peor episodio de incendios invernales desde 1984

Actualizado 12/03/2012 18:58:40 CET
Helicóptero Trabajando En Un Incendio. Fuego. Extinción. Bomberos.
JOAN MACAYA SOLANES

Los fuegos de Lleida y Girona, causados por la caída de postes eléctricos y una carbonera

BARCELONA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

Catalunya está viviendo su peor episodio de incendios forestales de invierno desde 1984, con más de 1.500 hectáreas arrasadas en 228 fuegos, los más importantes esta pasada semana en el Pirineu de Lleida y la Costa Brava.

Según han informado la Conselleria de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural, de la que dependen los Agentes Rurales, en total en lo que va de año han ardido 1.506,49 hectáreas, concretamente 881,85 arboladas y 624,64 no arboladas.

En el mismo periodo de 2011, hubo la mitad de incendios, 117, y quemaron 205,74 hectáreas --siete veces menos--: 33,58 arboladas y 172,17 no arboladas.

De hecho, hay que remontarse a 1984 --cuando ardieron 2.125,16 hectáreas-- para encontrar unas cifras tan negativas entre enero y el 11 de marzo, mientras que el récord desde 1968 fue de 3.378,60 hectáreas en 1981.

Así, este periodo está en el tercer puesto del ranking de hectáreas quemadas desde que se tienen datos, en 1968.

En declaraciones a Europa Press, el director general de Medio Natural y Biodiversidad, Josep Escorihuela, ha explicado que lo que realmente les preocupa es el elevado número de incendios, ya que indica "la facilidad con que se enciende un fuego" y que son más difíciles de apagar.

Ha vaticinado que "el peligro continúa" si no llueve en las próximas semanas y si se mantienen las jornadas con fuertes rachas de viento, ante lo que prevén incrementar la vigilancia sobre el terreno.

Además, apuesta por seguir sensibilizando a la población, aunque ha valorado que con los últimos sucesos "ha cambiado la percepción de la gente", que hasta ahora no se daba cuenta de la gravedad de la situación.

Los incendios más graves han sido los de la pasada semana, concretamente el de Santa Cristina d'Aro, en el Baix Empordà (Girona), con 369,62 hectáreas; el de Baix Pallars-Gerri de la Sal (Lleida), con 336,71; el de Pont de Suert-Viu de Llevata, en Alta Ribagorça (Lleida), con 228; el de Valls de Valira-Calbinyà, en Alt Urgell (Lleida), con 121,71, y el de La Torre de Capdella, en el Pallars Jussà (Lleida), con 100,7.

CAUSAS DE LOS INCENDIOS

Dos de los incendios más importantes, el de Baix Pallars y el de Pont de Suert, se debieron a la caída de postes de electricidad por el fuerte viento, según la principal hipótesis que barajan los Agentes Rurales.

Otro de los incendios del Pirineu de Lleida, en Valls de Valira-Calbinyà, empezó por el fuego de una carbonera tradicional que estuvo trabajando en diciembre y que fue apagada por sus responsables solo con tierra, y no con agua.

Según Escorihuela, en casos de sequía y poca humedad este tipo de fuegos que no se apagan con agua siguen haciendo una combustión lenta, sin llama, y pueden rebrotar con la llegada de rachas de viento que se infiltran por los agujeros del suelo.

El incendio de Santa Cristina d'Aro todavía se está investigando, y están todas las hipótesis abiertas porque los Agentes Rurales todavía no han encontrado vestigios que les lleven a una conclusión segura, y de momento, no se descarta intencionalidad.