MADRID, 9 Ene. (EDIZIONES) -
El Gobierno está preparando una ley que sirva para poner fin al consumo de alcohol en menores de edad. De este modo, se pretende erradicar una creciente tendencia, según las estadísticas, entre nuestros adolescentes que ha tenido como caso más extremo el fallecimiento de una niña madrileña de 13 años en un botellón.
La primera de las medidas en las que ha pensado el Ministerio de Sanidad pasa por valorar la posibilidad de sancionar a los padres de los menores reincidentes que se nieguen a acudir con sus hijos a unos cursos de sensibilización.
¿CÓMO HA EVOLUCIONADO LA TENDENCIA EN LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS?
Los datos reflejan una tendencia en alza en las atenciones a menores por intoxicaciones etílicas, si bien la disponibilidad de estos datos por parte de las comunidades autónomas --sobre las que recaen las competencias sanitarias-- no es uniforme, ya que además de existir criterios distintos a la hora de registrar estas incidencias, son varias las comunidades que no ofrecen información.
Dentro de los datos a los que ha podido acceder Europa Press, regiones como Cataluña o Castilla-La Mancha han registrado un incremento anual en el número de atenciones a menores por alcohol entre 2013 y 2015. En el País Vasco, los datos han experimentado un crecimiento en 2015, al tiempo que el Departamento de Salud del Gobierno Vasco sostienen que el consumo entre menores de edad es "cada vez más temprano e intensivo".
Andalucía también ha registrado una diferencia de 18 casos más en 2015 respecto a 2014, mientras Aragón muestra en sus datos un descenso de 22 casos entre estos dos años, si bien sus cifras provisionales de 2016, que registraron 92 casos, apuntan a que el pasado año se cerró con cifras superiores a las 100 atenciones de 2015.
De igual modo, los registros provisionales de autonomías como Navarra o Canarias en 2016 prevén cerrarse con un incremento de los casos respecto a 2015. A 31 de agosto, la Comunidad Foral solo había registrado diez casos menos que total del año anterior, mientras que el archipiélago contaba solo nueve atenciones menos que en todo 2015 a 30 de septiembre.
Por su parte, desde el Servicio Cántabro de Salud destacan que "no se detectaron cambios significativos" en los registros de los últimos años. Los respectivos departamentos de Sanidad de Asturias, Murcia, Extremadura y Madrid no han facilitado sus datos.
¿CUÁLES SON LAS ALTERNATIVAS QUE CONVIENE DIFUNDIR?
Son numerosas las medidas puestas en marcha por instituciones y colectivos para plantear alternativas de ocio para los más jóvenes. Gran parte de ellas otorgan especial protagonismo al deporte, aprovechando el grandísimo tirón social de los ídolos del fútbol o el baloncesto.
Asimismo, esta lucha pretende desenmascarar los efectos sociales beneficiosos que los jóvenes ven en el alcohol y las borracheras. Un decálogo de objetivos firmado por la Federación Española de Bebidas Espirituosas y otros colectivos estipula que una de las principales metas pasa por "evitar cualquier publicidad o promoción comercial que directamente relacione el consumo de bebidas alcohólicas con el éxito social o sexual".
A los propios productores de bebidas apela, entre otros sectores como los medios de comunicación, una estrategia de la Comisión Europea de 11 años de antigüedad que pretende erradicar, de forma general, los daños del alcohol en la sociedad. Dicho protocolo lamenta las facilidades de acceso a bebidas por parte de los adolescentes, al tiempo que recoge la necesidad de crear una red que implique a todos los actores presentes en el entorno de los jóvenes y que suprima su promoción comercial y social.
Sin embargo, la ley que prevé aprobar el Ministerio de Sanidad tratará de convertir todas estas intenciones y hojas de ruta en algo más que palabras. Mientras las cifras van en aumento, la ausencia de casos de éxito en la puesta en práctica de estas medidas es el principal diagnóstico de que es necesario dar un paso más al frente.
¿CÓMO SE LEGISLA EN EUROPA?
Mayoritariamente, en Europa está prohibida la venta de alcohol a menores de 18 años, aunque gran parte del continente no fija una edad mínima de consumo de estas bebidas. Por el contrario, España sí que ha ilegalizado tanto la venta como el consumo de alcohol en menores de edad, siendo así una de las más estrictas.
Bélgica, Dinamarca, Alemania, Portugal, Liechtenstein, Portugal y parte de Suiza y Austria diversifican la prohibición de venta según la graduación. La venta de cerveza, vino y otras bebidas es legal a partir de los 16 años en varios de estos países, mientras los demás han fijado un porcentaje máximo de graduación, como es el caso de Dinamarca, donde los menores de 16 pueden adquirir bebidas de hasta 16,5º.
La regulación presenta más diferencias en los países nórdicos. Mientras Finlandia y Noruega elevan a 20 años la edad mínima para consumir bebidas de más de 22º de graduación --lo que equivale a todas las espirituosas--, en Islandia está ilegalizada la venta a menores de 20 años. En Suecia, está influida por el hecho de que el Gobierno controla la comercialización de todas las bebidas superiores a 3,5º, que se venden exclusivamente a través de una cadena estatal de establecimientos llamados Systembolaget, donde solo pueden adquirirlas los mayores de 20 años. Los suecos bajan la edad mínima de venta hasta los 18 si el alcohol se adquiere en un bar o restaurante, o tiene un volumen de entre 2,25º y 3,5º, mientras que no existen barreras de edad para las bebidas de menos de 2,25º.
Los 18 años fijados por España para la prohibición tanto de venta como de consumo de alcohol son también emulados por varios países europeos, entre los que se encuentran Bulgaria, Croacia, Hungría, Irlanda, Holanda, Portugal, Serbia, Eslovaquia, Turquía y Ucrania. La misma edad, aunque solo para la venta, se ha fijado en Francia, Grecia, Italia, Polonia, República Checa, Rumanía o Rusia.
Por su parte, los países europeos más flexibles son Georgia, Moldavia y Luxemburgo, que solo prohíben la venta de bebidas a los menores de 16 años; Chipre y Malta, por su parte, han fijado esta edad límite en los 17.
¿CÓMO SE LEGISLA EN EL RESTO DEL MUNDO?
La legislación también es variopinta fuera de los límites de Europa y está influenciada por algunos factores como el religioso, dado que algunas creencias, como el Islam, prohíben beber alcohol a sus fieles. No obstante, varios países han buscado flexibilizar estas medidas restringiendo esta prohibición, como Bangladesh, solo a musulmanes o permitiéndoselo solo a los turistas, como hizo Maldivas.
Uno de los países más estrictos con la edad mínima de consumo de alcohol es Estados Unidos. Desde 1984, mantiene el límite en 21 años tanto para venta como para consumo, siendo así una de las más altas del mundo. El alcohol es ilegal en Libia, Somalia, Sudán, Afganistán, Irán, Irak, Kuwait, Pakistán, Arabia Saudí y Yemen.
¿QUÉ OTRAS MEDIDAS HAY PUESTAS EN MARCHA?
A efectos prácticos, las dificultades para frenar el consumo de alcohol por parte de los más jóvenes son comunes a todos los países. Para ello, se han puesto en marcha diversas medidas que van desde el incremento por decreto del precio o los impuestos a estos productos en países como Italia, Rusia o el Reino Unido, siguiendo la recomendación de la OMS, hasta la sanción de 150 euros en Francia a quienes se encuentren en estado de embriaguez en público, sea cual sea su edad. Otra medida es la ya citada regulación estatal de la venta de alcohol de alta graduación en Suecia.
Una de las principales medidas que han desarrollado varios países es la restricción de referencias al alcohol en publicidad. El gobierno estadounidense incluso ha lanzado una campaña para que los medios de comunicación divulguen un mensaje en contra de la venta y consumo de alcohol por parte de los menores de edad, mientras existe una regulación en varios países en lo referente al horario en que se emiten anuncios de alcohol: en el caso de España, está prohibido hacerlo de bebidas de más de 20º.