Actualizado 24/03/2007 12:33 CET

Diócesis y asociaciones celebran mañana el Día de la Vida alertando de la "gravísima amenaza" del "suicidio asistido"

Los obispos dicen que España tiene "una de las legislaciones que menos protege la vida en el mundo entero"

SEVILLA, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

Diversas diócesis y asociaciones sociales celebrarán mañana el Día de la Vida, alertando a los católicos de la "gravísima amenaza" que supone el "suicidio asistido", motivo por el que los obispos de la subcomisión episcopal para la familia y defensa de la vida recordaron el caso reciente de Inmaculada Echevarría, la mujer de 51 años que padecía distrofia muscular progresiva y que cumplió su deseo de que le retirasen el respirador que la mantenía con vida, al que calificaron de "suicidio asistido".

Fuentes episcopales consultadas por Europa Press, consideraron estos hechos como "moralmente inaceptables", al tiempo que indicaron que desde diversos ámbitos se realiza una campaña para promover la aceptación social de la eutanasia utilizando la misma metodología que se empleó en la legalización del divorcio.

En este sentido, criticaron que "se presenten casos dramáticos para que el sentimiento, aparentemente bueno y piadoso de ayudar al enfermo que sufre, se imponga al recto juicio". Sin embargo, los obispos consideraron que "esta manipulación, no por menos sutil es más real".

Asimismo, los obispos resaltaron que en el terreno de la vida, la sociedad española se encuentra en un momento "preocupante" de su historia, al considerar que los recientes cambios legislativos han llevado a que España tenga "una de las legislaciones que menos protege la vida en el mundo entero".

Por otro lado, indicaron que desde las instituciones "se promueve la promiscuidad sexual con la falsa esperanza de que el preservativo o el recurso a la píldora del día después permitan una práctica segura del sexo", si bien añadieron que "al contrario de lo esperado, las enfermedades de transmisión sexual y los abortos siguen creciendo".

En esta línea, consideraron que la existencia de una "cultura de la muerte conlleva una visión del hombre que deja sin fundamento a sus derechos fundamentales y diluye en la conciencia social el valor de la vida y la dignidad de las personas".

Finalmente, manifestaron que la sociedad se encuentra ante un "verdadero desafío cultural", que requiere de una respuesta a distintos niveles. Para ello, según comentaron, es necesario de una ayuda "eficaz" a las madres, una reconversión de la mentalidad consumista, así como un cambio en las leyes y en las políticas sociales.