Experto afirma que el andaluz tiene un sentido de la muerte diferente al del resto de los españoles

Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 9 septiembre 2009 18:10

CARMONA (SEVILLA) 9 (EUROPA PRESS)

El director del Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla, Antonio Limón, afirmó hoy en su conferencia 'La muerte en la cultura tradicional andaluza' que "los andaluces, a pesar de todos los cambios que está sufriendo la sociedad a pasos agigantados, tienen una concepción de la muerte distinta a los españoles".

Limón realizó estas declaraciones en el marco del curso de verano de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) 'Memento Mori. El fenómeno de la muerte desde una perspectiva pluridisciplinar', que se celebra en Carmona durante esta semana.

El director del citado museo dijo además que "esta generación está siendo testigo de un cambio importantísimo y acelerado sobre el concepto de la muerte". Puso por ejemplo que, en los últimos 25 años, "está cambiando el ritual de incinerar o inhumar". Esto se debe, según él, "al aumento de muertes en hospitales, ya no se muere en casa, el velatorio ha salido de casa, por lo que se pierde ese sentido de comunidad". Si bien indicó que "esas formas del tanatorio y la urna crematoria no es nada nuevo en la cultura".

También añadió que se nota el cambio en las familias. "Desde que se es pequeño la comunidad incide en la persona de que, antes o después se va a morir", lo cual "es una característica de la cultura andaluza, muy colectiva, lejana a la idea del individualismo de otras sociedades y civilizaciones".

Al hilo dijo que "el ámbito familiar es el soporte donde se ha asentado esa especie de pedagogía grupal de qué es la muerte" y explicó que, desde hace 50 años, prácticamente "todos han visto una experiencia familiar de la muerte antes de que aparecieran los tanatorios o los hospitales en nuestra propia casa".

"La transformación de la familia en el ámbito andaluz --agregó-- ha sido extraordinariamente grande y rápido" y añadió que "la familia moderna ha ido reduciéndose con respecto a la de antaño, echa a los viejos a residencias y reduciendo la natalidad, y esto también ha cambiado la forma de concepción de la muerte, debido a que se pierden las costumbres".

Por último, Limón expuso que las encuestas sobre ciclos vitales --que indicaban el papel determinante del pueblo en las muertes--, únicas en España, desaparecen en la Guerra Civil y afortunadamente, la sociedad española de antropología había hecho una copia manuscrita.

En ella, como explicó el antropólogo, "aparecen, en la región andaluza, características únicas como el rito del apartamiento, en la que parientes no cercanos y los vecinos son los que amortajan o llevan el féretro, quedando la familia aislada en casa hasta nueve días después de la muerte, resaltando el carácter de comunidad de las muertes; los toques de campana indicaban cuando agonizaba una persona, e indicaban la edad, el sexo o la categoría social, y en muchos casos, hay un toque diferencial en el caso de los niños; o la ausencia total del banquete ritual".

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